Si Pablo Cuarón, secretario de Educación y Deporte en el Estado, fuera evaluado se comprobaría que carece de los atributos necesarios para desempeñarse en el cargo. Su formación académica, en uno de los centros educativos de la élite patronal, le impide dimensionar que una de las mayores riquezas de la educación consiste en su hálito transformador, cuya fuerza va más allá de cualquier dogma empresarial. Hoy César Silva Montes reconstruye partes de la biografía política de este personaje y endereza una dura crítica contra los aires privatizadores de la educación en México.

Cuando Javier Corral nombró a Pablo Cuarón Galindo como Secretario de Educación y Deporte, se mostró una vez la vena empresarial panista. La intervención de la iniciativa privada en las escuelas se fortaleció en México y en el mundo en los ochenta con el inicio del neoliberalismo. Desde entonces no ha parado el acoso de los patrones para volverse gerentes de universidades públicas disfrazados de rectores. Entonces exigieron que la escuela formara mano de obra adecuada a las demandas del sector productivo. Un ejemplo son, desde 1991, las universidades tecnológicas donde el empresariado tiene facultad para incluir materias afines a sus industrias. Concesión ganada sin aportar un peso para el financiamiento de estas instituciones.

Con Fox y Vázquez Mota se promovió el pensamiento emprendedor desde la primaria y el currículo en competencias laborales. Calderón en 2008 instituyó el Sistema Nacional de Bachillerato que otorga una doble certificación: la de la preparatoria y del empresariado para validar las competencias. Peña Nieto siguió la política de orientar la educación hacia las demandas de la iniciativa privada. La reforma al Servicio Profesional Docente que impone la evaluación productivista “recomendada” por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos al profesorado de educación básica, Mexicanos Primero festejó que ahora se podrá determinar la idoneidad del magisterio.

Abundante tinta ha corrido para develar el embate sobre la educación pública y la falta de referentes del empresariado para evaluar y dirigir las escuelas. Sólo agregaré su incongruencia de señalar al profesorado como causante de los problemas educativos en México y establecer políticas que merman su creatividad e innovación para enseñar; además obviar la idoneidad de quienes dirigen la política educativa. Una muestra es Aurelio Nuño cuya “pedagogía” para convencer al profesorado de las “bondades” de someterse a la evaluación es el uso de la fuerza policiaca y la amenaza del despido. Ni les molesta la designación de Betsy DeVos, multimillonaria sin experiencia y a favor de subsidiar la educación privada con fondos públicos, como secretaria de Educación de Estados Unidos.

Grosso modo ese el talante del empresariado en educación. Enseguida pido paciencia al posible lector o lectora para leer la actividad profesional, de negocios y educativa de Pablo Cuarón. Como a los funcionarios de México les basta la militancia o el compadrazgo para considerarse aptos para un puesto, no se requiere presentar un examen de opción múltiple como el profesorado. Tampoco depende del resultado de ese instrumento su permanencia ni sus salarios ni compensaciones. Por tanto, conviene buscar una manera de evaluar y revisar la experiencia y/o méritos de Cuarón para dirigir el destino de la educación en Chihuahua. Gracias a las redes sociales y al ego de difundir logros, fue sencillo conocer una parte de su vida profesional.

Su primera carrera fue de licenciado en Administración de Empresas por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). Cursó la maestría en Administración en la Universidad de Chihuahua. Un Diplomado en Alta Administración del IPADE. Impartió clases y fue Presidente del Consejo del Campus Ciudad Juárez del ITESM. Desde 1986 es mandamás del Grupo Cuarón Véjar; presidió el Consejo de la Coparmex Ciudad Juárez y la Fundación del Empresariado Chihuahuense. De sus negocios, desde 1975 administró la empresa familiar Compañía Maderera de Chihuahua, Sucesores, que en 1990 se convirtió en “Hágalo”, dependiente de True Value de capital norteamericano. Es miembro del Consejo Consultor de Banamex Citicorp (banco que en 2014 se descubrió un fraude por 200 millones de pesos), presidente del Consejo de Administración de Inmuebles Tomochi, y de Crédito Patrimonial.

Del currículum vitae de Cuarón se desprende que no trabajó en alguna escuela pública y lo suyo es la iniciativa privada. Se entiende que algunas actividades ya no las ejerce, pero otras continúan. Difícil creer que se haya retirado del negocio familiar, de consejero o de socio de la organización Celíder. Entonces me pregunto si sus “múltiples plazas” le permiten concentrarse en su función pública. Si no existe evidencia de su separación, se requiere su renuncia, porque quien a dos amos sirve con uno queda mal. Como una paradoja, al profesorado si se le cuestiona por las dobles plazas y se estima un factor que obstaculiza alcanzar la imprecisa calidad educativa. Si al funcionario se le sometiera a una evaluación para estipular su idoneidad y conocimientos en el campo educativo, reprobaría.

Respecto a su postura en educación, en un sitio del ITESM Pablo Cuarón declaró su agradecimiento con su alma mater, pues “le dio la oportunidad de convertirse en una mejor persona”. Ingresó a la afamada institución porque: “Sus padres vieron en el Tecnológico de Monterrey a la mejor escuela de México, por lo que hicieron esfuerzos para que él pudiera estudiar ahí.” Relata: “En aquellos tiempos había en todos lados una ideología muy de izquierda, con manifestaciones y con todo, y en ese momento acá era todo lo contrario. Era: estudias o estás fuera; o te enfocas o no puedes estar aquí. Eso me ayudó para valorar que verdaderamente estaba en una universidad seria y que iba por resultados… eran de poder prepararme para los retos del futuro”…

Vuelvo a pedir paciencia al lector o lectora para exponer el pensamiento educativo de Cuarón, por citar textualmente para sustentar mi postura. En la entrevista, se intercala un texto en el que se alude: “La formación que obtuvo del Tecnológico de Monterrey amplió su visión y le enseñó que todo es posible; hoy como un exitoso hombre de negocios hace una pausa en el camino y se compara con quienes pudieron haber sido sus compañeros de generación universitaria…” En palabras de Pablo: “En el devenir del tiempo y la vida, nos comparamos los que estaban fuera. No tanto en el aspecto del éxito económico, sino en… tener una visión más integral, más responsable y eso lo agradezco mucho al Tec de Monterrey a pesar de que yo estaba muy clavado en el aspecto de Desarrollo Social (sic)”.

Cada quién su visión de editar una entrevista, pero hasta aquí se infiere: su afán de comparación-competencia con la escuela pública que no es seria; su desapego a la izquierda; aprendió que todo es posible, menos de decretar la gratuidad de la universidad porque son promesas de campaña no surgidas de la razón; que el desarrollo social no es integral ni responsable, pues el ITESM le cambió su visión. Para continuar con el lenguaje empresarial, Cuarón estima: “que su compromiso con la sociedad, esa hipoteca social con la que carga todo profesionista graduado del Tecnológico de Monterrey, nunca terminará…” Vale la analogía en un capitalismo que siempre nos explotará.

Más adelante Pablo expresó: “No podemos estar pensando en un éxito individual cuando en el aspecto social no se tiene ni la igualdad, ni justicia, ni la misma oportunidad para todos”. Remata con su ideología patronal y plantea la solución a la miseria nacional: “Para que haya un desarrollo económico e integral se requieren empresas; para que existan empresas se requieren empresarios; para que haya buenos empresarios tiene que haber una capacitación y una habilidad y una actitud que tiene que estar enclavada en el emprendimiento y la innovación… Si no estuviera el Tecnológico de Monterrey yo le vía muy poca esperanza a México; gracias al Tec podemos pensar que tenemos futuro”. (1)

Más claro ni el agua, reza el refrán mexicano. Como si no existiera la investigación en la UNAM, la UAM y el Politécnico, entre otras universidades. Se requiere emprendurismo, no hallazgos en la nutrición como las botanas sin colesterol, el aprovechamiento de las aguas residuales, el injerto de piel, los avances en la nanotecnología ni el pensamiento crítico en la sociología, la política y la economía. No obstante, aquí no se trata de minimizar el aporte del ITESM, pero sí de resaltar su orientación a los negocios y el asistencialismo social, su clasismo y pensamiento empresarial. En este debate, paso a un sucinto recuento de los hechos de los gobiernos panistas en Chihuahua respecto a la educación hasta arribar a la “era Cuarón”.

De lengua me como un plato

En la fiebre de las campañas políticas el panismo promocionó con Francisco Barrio el “vota por el cambio”. En lo educativo, no pudo desmantelar la estructura de compadrazgo de la sección 42 del Sindicato Nacional de Trabajadores de le Educación ni evitar que siguiera como una instancia electoral del PRI. Su “máxima obra” fue cerrar la Escuela Superior de Agricultura Hermanos Escobar, con prestigio a escala nacional y donde se formaron miles de agrónomos. El argumento para un empresario fue simple: “Ciudad Juárez es una ciudad maquiladora”. Como si aún no existiera el Valle de Juárez y cientos de comunidades rurales demandantes de un perfil de profesional agrícola. Pero era 1966, primeros años del TLC y el inicio del devastación del campo, evidente en la reforma que privatizó el ejido.

Con Fox, el hombre de lengua larga y oídos cortos, presumió que sus cazadores de talentos contratarían a los mejores funcionarios para sacar a las víboras del PRI de los Pinos. Contrató a Reyes Tamez y lo destituyó por Josefina Vázquez Mota, distribuidora de pinturas Comex. Su legado fue el Programa de Escuelas de Calidad, desde una visión empresarial. Felipe Calderón, su “para que vivamos mejor” fue ligar el perfil de egreso del bachillerato con las demandas del sector laboral. Basta ver los programas de Lectura y Redacción que enseñan la competencia de redactar un currículum vitae, la solicitud de un cambio de turno y llenar una solicitud de empleo. Cuando sucedió la desgracia en Villas de Salvárcar, solo prometió escuelas técnicas para ingresar a la maquila de bajos salarios.

Con el Javier Corral el “nuevo amanecer” siguió en el pasado. No cumplirá la oferta de educación gratuita universitaria, según lo señaló su Secretario de Educación. También votó por la reforma que obliga al profesorado de educación básica a evaluarse con fines de sanción. Cuarón es pródigo en retórica. Declaró que “el objetivo principal es mejorar la calidad de la educación… reconociendo que los alumnos son el centro de todo”(2). En los hechos, Cuarón explicó “que serán los padres de familia y directivos de cada escuela quienes pagarán por este servicio. Se ha acostumbrado tradicionalmente que se consiguen donaciones para las dotaciones, en otros casos hay colaboraciones de los padres o recursos de diversas actividades escolares…” (3) Así se preocupa por la niñez de las zonas marginadas.

Respecto a la Universidad Tecnológica Paso del Norte (UTPN), el gobierno redujo 50% su presupuesto y peligran las becas de unos 600 alumnos. Ramón Galindo justificó el retiro del apoyo debido a “problemas presupuestales” y mencionó un próximo “programa que arrancará junto con organismos de la sociedad civil y empresarial… (para) el apoyo a la educación”(4). Ubicada en la zona de Anapra, espacio de marginación social y económica, merecería mantener el presupuesto y las becas como política de atención a los desposeídos. Más porque se edificó gracias al compromiso 111 de Todos somos Juárez, impulsado por Felipe Calderón con el fin de generar opciones técnicas para la juventud de ese sector y de obstaculizar su entrada al crimen organizado.

Durante el gobierno de Fox, la Preparatoria Federal por Cooperación (Prefeco) Altavista pasó dos meses sin electricidad, porque no pudo pagar el servicio. La causa: “Debe superarse la idea de que la educación pública es responsabilidad exclusiva del gobierno… (sino) que nos concierne a todos” (Programa Nacional de Educación de Vicente Fox 2001-2006, p. 47). Así, en el oficio 712.2.100/2414/04 del Director de Edificios de la SEP, notificó a la Comisión Federal de Electricidad (CFE): “la exclusión a partir del 1 de abril del (2004), del sistema centralizado de pago a esta Secretaría… de (la) facturación de… Preparatorias Federales por Cooperación…” Para recuperar el servicio padres, madres, estudiantes y profesorado protestaron en las instalaciones de la CFE.

En 2008, en tiempos de Calderón a Altavista se le negó un subsidio anual de, aproximadamente, 200 mil pesos. En 2009 el Patronato de la escuela exigió una explicación a la Dirección General del Bachillerato (DGB) sobre la omisión de la entrega de los recursos para la “…operación de… 123 Preparatorias Federales por Cooperación…”(5). La DGB no respondió. Para solventar la falta de subsidio se aumentaron las inscripciones y se mantuvo una cuota especial para cubrir el consumo de energía. No obstante, para 2010, según el compromiso 104 del programa Todos Somos Juárez, se esperaba construir un nuevo Colegio de Bachilleres (Cobach). Y para el ciclo 2011-2012, se propuso edificar cinco nuevas preparatorias técnicas con becas para el alumnado en la zona norponiente.

Los objetivos de ampliar la cobertura de la preparatoria en zonas marginadas “olvidaron” que hace 50 años en Altavista se forman bachilleres. Como no se construyó otro plantel, al gobierno le “salió más barato” convertir a la añeja Prepa de Chami y la Nocturna en el Cobach 19. El 2012, el 8 de febrero, Calderón decretó la obligatoriedad del bachillerato y expresó: “…con eso (se) combate la delincuencia, pues ha inaugurado preparatorias en Ciudad Juárez… más becarios, menos sicarios”(6). Ni con esa lógica se fortaleció a la preparatoria Altavista, ubicada en una zona donde la falta de escuelas “…es una de las razones que se tiene para la delincuencia en esa zona… (según) los estudios del Colegio de la Frontera”(7). Así de fácil es decretar la obligatoriedad sin escuelas ni presupuesto.

En el caso de Altavista, el decreto no trajo más recursos, pero sí becas. En 2015 y 2016 el 85% del estudiantado recibió ayuda de la Secretaría de Educación Pública del programa No abandono enfocado a los pobres del país. Otras becas las concede el Fideicomiso para la Competitividad y Seguridad Ciudadana y CASA, Promoción Juvenil A.C, pero insuficientes para completar el pago de la nómina del profesorado. En consecuencia, la planta docente no cobra a tiempo y carece de prestaciones laborales, como aguinaldo y la posibilidad de una jubilación. Para 2017 el gobierno del “nuevo amanecer” ordenó mover a tres docentes, una administradora y dos intendentes con plaza federal, a la secundaria. Sin una notificación oficial escrita y solo de palabra.

Profesorado y personal no aceptaron a la reubicación. Un funcionario les avisó que los salarios quedarían retenidos hasta presentarse en otra escuela. En una burda maniobra administrativa se viola el derecho de cobrar los salarios devengados. Con la táctica de “quitarle el agua al pez”, se presiona al personal a cambiar de centro de trabajo. La negativa de docentes y trabajadores es simple: la preparatoria Altavista merece las escasas plazas pues es la aportación mínima del gobierno a una escuela por cooperación. Si consuma su arbitrariedad el Estado, no entregará subsidios ni salarios. Aun así la escuela seguirá funcionamiento. Con o sin recursos del gobierno, o a pesar del “nuevo amanecer.” Padres y madres de familia contribuirán con las inscripciones, el profesorado sin salarios a tiempo ni prestaciones y alguna asociación civil mantendrá algunas becas de organismos civiles.

El nombre de Prefeco no es un lema publicitario. Representa la idea de Lázaro Cárdenas de edificar escuelas para los hijos e hijas del proletariado y el campesinado. Desde el 3 de febrero de 1940 se fundaron con el concurso de docentes y de autoridades municipales, estatales y federales. El patronato formado por los padres y las madres, gestiona apoyos económicos y materiales, además de pagar inscripciones. La situación financiera de Altavista es común en este subsistema de bachillerato y ha provocado varios cierres. En Chihuahua, en 2011 existían nueve Prefecos y desde agosto de 2016 solo quedan tres en: Ciudad Juárez, Nuevo Casas Grandes y Delicias. La última, con bonanza financiera y las primeras resistiendo la ola empresarial de administración escolar.

Colofón

No son ganas de joder, diría el primer lector del país, ni mofarse de la ideología empresarial, menos del amor del Secretario Cuarón por el ITESM y la empresa. Pero sí de asentar la orientación de lucro y de privatización de la educación. Cierto que en México la escuela no es gratuita, aunque la Constitución lo consigne. En su momento el ex gobernador Duarte afirmó que cesaría el pago de cuotas en educación básica y no se cumplió. Igual en el bachillerato se paga una inscripción, más los uniformes. Entonces ¿cuál es el “nuevo amanecer”? Si padres y madres seguirán sufragando el gas, se reduce el presupuesto de la UTPN y se quitan horas a una Prefeco que se sostiene con la cooperación de la gente, del profesorado y algunas asociaciones civiles.

Es una incongruencia no colaborar con escuelas que son un ejemplo de rentabilidad para cualquier gobierno. El discurso en boga es rásquense con sus propias uñas (disculpas por lo coloquial, pero la retórica de la gestión no me subyuga). La preparatoria Altavista lo hace desde 1967 en una zona considera marginada. Como obras son amores y no buenas razones, sobran los lemas de campaña como un becario un sicario menos. Es el momento de que el “nuevo amanecer” se despoje de lo viejo. Ya basta de justificar su ineptitud o visión neoliberal con la falta de presupuesto. Del corazón si les sale que paguen los usuarios del servicio educativo. Y de la razón económica que con una colegiatura del Tec de Monterrey se compran como 20 calefactores, más si se adquieren en Hágalo.

Regresando a la idoneidad del Secretario de Educación, su corazón le dice que el ITSEM es la mejor escuela de México y necesaria para el futuro del país. Pero la razón no puede evidenciar aportes concretos del Tec al desarrollo de la nación. Su visión empresarial es sencilla: que los usuarios paguen el mantenimiento de las escuelas; que recurran al altruismo del ITESM buscando donativos como celdas solares ultramodernas para resolver el consumo de energía; la rebaja del presupuesto a la UTPN se compensa gestionando becas. Ese el ejemplo de Cuarón, socio de Cehlíder incubadora de proyectos sociales sin fines de lucro, que en su página oficial sentencia: …Una acción desencadena a otras. El ejemplo NO es la mejor forma de educar, es la única.”

Citas al pié de página

(1) Entrevista completa consultada el 18 de febrero de 2017 en: http://www.itesm.mx/wps/wcm/connect/snc/portal+informativo/por+tema/educacion/70anostecdemonterrey133_21ago13.

(2) http://diario.mx/Estado/2016-10-03_e93c9d18/tener-escuelas-es-una-cosa-tener-escuelas-dignas-otra-cuaron/.

(3) http://diario.mx/Local/2016-11-12_0ef716e5/pagaran-padres-servicio-de-gas-en-escuelas-de-nivel-basico/.

(4) http://www.860noticias.com.mx/jrz/justifica-ramon-galindo-recorte-de-presupuesto-en-utpn/.

(5) Documento en PDF.

(6)http://www.proceso.com.mx/297757/decreta-calderon-bachillerato-obligatorio-aunque-sin-escuelas.

(7) http://www.diario.com.mx/nota.php?notaid=4ff8a70b24dc390e676085e995aca4a2. Consulta: 12-XII-2009.