Reconocido como el fotógrafo de la pobreza, a raíz de su trabajo identificado con los menos favorecidos, Sebastian Salgado (Aimorés, Brasil, febrero 1944), dijo alguna vez que para él existía una sola raza humana. Ahondó: “más allá de las diferencias de color, de lenguaje, de cultura y posibilidades, los sentimientos y reacciones de cada individuo son idénticos”. Salgado abandonó un futuro promisorio como economista en París y se dedicó a la fotografía de manera autodidacta desde 1973. Desde ese año a la fecha, ha fotografiado en más de 100 países, cuyo bagaje le ha permitido publicar ocho libros, entre los que se encuentran Exodos, Trabajadores y Genesis, como los más destacados. Salgado recibió el Premio Principe de Asturias de las Artes en 2007. alLímite publica hoy veinte imágenes que podrían representar algo de su mejor cosecha.