En la UACJ existe un dispendio en el gasto de los funcionarios. En esa casa de estudios se reparten bonos de manera inexplicable y se protegen lealtades. Nunca se sabe en base a qué se distribuyen los fondos para los cuerpos académicos, los recursos para investigación y para actividades de gestión, señala Nolberto Acosta Varela, profesor investigador de la UACJ, en este texto critico en el que apela por el surgimiento de una universidad que trascienda y proporcione los mismo derechos a toda la comunidad universitaria” dejando de lado, advierte, el nepotismo y la discrecionalidad como una herramienta de poder y de quitar oportunidadalLímite publica este artículo como parte de su seccióUniversidad, en donde tienen cabida todas las voces como una premisa indispensable para el debate de las ideas. 

1.

En 2016 a partir de la coyuntura política que se presentó en la elección para gobernador surgió un colectivo denominado Universidad Democrática, el cual conjuntó una serie de propuestas encaminadas a propiciar una serie de cambios en la UACJ. La universidad nació en 1973 y algunos de sus procesos continúan desarrollándose de la misma manera, son inercias que se repiten con cada rector. En materia política, sin lugar a duda persiste un anacronismo en la manera de conducir a la institución, su órgano de gobierno funciona al estilo del viejo régimen y en sus decisiones se busca en todo momento que todas las decisiones salgan por “unanimidad” como si en la Institución educativa las ideas no tuvieran el espacio para disentir y, únicamente una persona tuviera la verdad absoluta. Tampoco existe en el reglamento del Consejo Universitario la posibilidad de “votar por abstención”, tienes que emitir tu voto por un sí o por un no, lo que deja entrever el carácter autoritario y represivo. No existen comisiones paritarias como en otras universidades en las cuales sus consejeros conocen de las situaciones que son importantes para la institución, se vota y se aprueba todo al momento, lo mismo el presupuesto, como la autorización de un programa o la construcción de una obra de infraestructura. En materia de democracia la universidad aún está en pañales. Hace doce años propuse la modernización del Consejo Universitario, lo volví a hacer en 2016 y el funcionamiento permanece impávido, ¿cuáles son las razones, no lo sé? Los representantes estudiantiles no cuentan con espacios físicos dónde atender las demandas de sus condiscípulos. Tampoco el profesorado cuenta con dichos espacios.

2.

La universidad está reprobada en transparencia, no cuenta con una página en línea para poder visualizar todos sus movimientos, no existe un “Gobierno Abierto”, no podemos enterarnos sobre la contratación de nuevos docentes, se sabe que hay cierta discrecionalidad en el otorgamiento de nuevas plazas, tal como hemos podido constatar de un funcionario del gobierno del estado que despacha en la Ciudad de Chihuahua, al cual le otorgaron un tiempo completo en noviembre de 2017, igual se sabe de otros casos vinculados con funcionarios de primer nivel de la nomenclatura de la UACJ. Hay un dispendio en el gasto de los funcionarios, se reparten bonos de manera inexplicable y se protegen lealtades. Nunca se sabe en base a qué se distribuyen los fondos para los cuerpos académicos, los recursos para investigación y para actividades de gestión. Indudablemente, la universidad no funciona de manera institucional, no se apoya a su comunidad académica, administrativa o estudiantil generando igualdad de oportunidades, sino que se hace de manera selectiva, propiciando con ello lealtades y silencios. Incluso, agradecimientos. La institución debe romper esas camisas de fuerza en las que se le ha sometido y propiciar espacios libres de participación en igualdad de condiciones.

3.

Es cierto que tiene algunas fortalezas, se ha realizado un buen trabajo en empatar los criterios demandados por los organismos educativos que certifican un programa educativo de pregrado o posgrado. En el reconocimiento por parte de CONACYT, la UACJ se encuentra entre las universidades que cuentan con un mayor porcentaje de posgrados registrados dentro del Programa Nacional de posgrados de Calidad (PNPC). Sin embargo, dichos programas son manejados con una alta dosis de autoritarismo, exclusión y son usados como botín y moneda de cambio. Mientras que hay colegas entre los que me encuentro, que no tenemos clase en posgrado, ni un solo estudiante para dirección de tesis, otros colegas tienen hasta siete, dificultando con ello el ingreso o permanencia en el Sistema Nacional de Investigación (SNI). La democratización es un proceso que debe de extenderse a todos los niveles. También se protege a aviadores, es decir profesores que no imparten clases, incluso que tienen otras fuentes de trabajo fuera del país.

4.

La UACJ funciona bajo el “modelo departamental”, sin embargo desde hace unos años, con la llegada del grupo en el poder, dicho modelo funciona exclusivamente en lo administrativo. Mientras que la educación demanda una mayor flexibilización en la formación profesional, la institución entró en una fase de reflujo, literalmente cada programa de pregrado se ha convertido en una “escuela” propiciando con ello un retroceso académico, un alto costo financiero y la imposibilidad para que los nuevos profesionistas puedan incorporarse al mercado laboral con una currícula más abierta. La matrícula está conformada por más de un 60% de estudiantes que trabajan, situación que no es propicia para mejorar sustancialmente la calidad de la educación, se necesita un mayor número de becas y la disminución de los costos de inscripción y de los créditos. Además de ampliar la oferta en educación en línea. Algunos programas como el de médico cirujano han caído estrepitosamente en el ranking nacional, lo mismo ha pasado con el conjunto de la universidad, hoy estamos en el lugar 33, si bien es cierto se avanzó un poco al recuperar seis lugares, aún sigue muy alejada.

5.

Sin duda alguna, la universidad se encuentra en disputa por dos proyectos que han estado en la arena universitaria: Uno de los proyectos encabezado por Universidad Democrática que ha venido impulsando a lo largo de los dos últimos años procesos de transformación democrática como la elección de comités sindicales con la participación de planillas y reglas democráticas, aunque sin la ausencia del uso de poder desde rectoría para favorecer el control. Otro proceso democratizador, por supuesto que ha sido la competición abierta por las consejerías universitarias, tampoco sin la intromisión de recursos y estilos de control autoritario dirigidos fundamentalmente por dos de los actuales interesados en hacerse de la rectoría; no se puede pasar por alto, el logro de derechos de equidad de género impulsado por Universidad Democrática, en este caso se logró que las colegas tuvieran el mismo derecho que sus pares varones al poder otorgar servicio médico a sus cónyuges o parejas. Aún está pendiente el derecho para las parejas del mismo sexo. Universidad democrática quiere una universidad que trascienda, una institución que proporcione los mismos derechos a toda su comunidad universitaria, que deje de lado el nepotismo, la discrecionalidad como una herramienta de poder y de quitar oportunidad. Por el proyecto de mantener a la universidad bajo un sistema autoritario, está el actual grupo en el poder, el mismo que tiene más de 20 años incrustado en las altas esferas y que a partir de este rectorado contó con todo el poder para hacer las transformaciones que ahora pretenden, la pregunta es ¿por qué no lo hicieron antes? Este grupo es defendido y apoyado por varias plumas de colegas que han estado pugnando por una autentica democratización de la universidad, sin embargo en su momento apoyaron con esas mismas plumas el statu quo, atacaron con toda su fuerza a UD y fueron cómplices del autoritarismo y, lo fueron porque son de los beneficiados por el actual sistema. No los he visto cuestionando a sus dirigentes cuando éstos han buscado el apoyo del Palacio de Gobierno y ahora, apelan al triunfo de AMLO para que influya en la elección de su líder en la rectoría, ¿será qué no son tan democráticos, ni autonomistas como pregonan? La Universidad necesita oxigenarse del actual grupo que la controla y pretende seguir con el poder, “es por el bien de todos, primero los universitarios” “Juntos haremos una mejor universidad”.