A poco más de cien días de haber asumido la gobernatura del estado, Javier Corral Jurado ha dado muestras de que su administración vive a las puertas de un gobierno insolvente e incapaz de cumplir sus promesas de campaña. La careta progresista con la que el candidato panista sedujo a los chihuahuenses y conquistó la mayoría de votos en las urnas, pareciera estar a punto de caerse y mostrar lo que verdaderamente hay atrás de un proverbial gobierno de derecha: falacia y autoritarismo. Hoy alLímite publica este texto de César Silva Montes en el que su autor analiza las contradicciones de un político que promete, al más puro estilo del PRI, y a la mera hora no cumple.

En una mañana de jueves, platicando con dos colegas, les comenté que pretendía escribir un artículo sobre la incongruencia de las ofertas de campaña de Javier Corral y su cumplimiento. El motivo de mi pretendido texto era porque al segundo día de sentarse en la silla, el gobernador y Cabada mostraron el cobre. El primero, negando el ingreso gratuito a la universidad y manteniendo las fotomultas. El segundo, conservando los retenes de tránsito y la policía deteniendo a los transeúntes por su apariencia. Alguien me dijo, “dale chanza”. Contesté: “no”. Cuando andaban de borrachera verbal en campaña prometieron el oro y el moro, y ahora la realidad les indica que la resaca no se cura con una alka-seltzer. Agregué: “por qué esperar algo distinto si ya sabemos cómo gobierna el PAN. ¿Cambió algo de fondo con las anteriores administraciones municipales, estatales y federales panistas? ¿O con el “independiente Bronco”?

Mi otro colega esgrimió que no podía establecer un juicio a priori, porque Corral no era Barrio ni Calderón. Respondí que mis comentarios son a posteriori, además la confluencia ideológica los une al mismo partido, por ejemplo: su visión empresarial, su catolicismo, la represión para resolver conflictos y su antisindicalismo. Las evidencias: Fox dijo que su gobierno era para los patrones; Corral nombró secretario de educación a un empresario; Fox en su toma de posesión mostró la cruz, Javier le hizo el feo a la legalización de los matrimonios de las personas del mismo sexo; Barrio golpeó a los integrantes del Comité de Defensa Popular y cerró la Escuela de Agricultura Hermanos Escobar, Corral ya desalojó a los choferes que bloquearon las calles de Chihuahua; por último, ¿cuándo se ha escuchado a un panista elogiar a los sindicatos? (Obviamente, no me refiero a los charros ligados al PRI).

Agregué: “Es necesario exigirles desde la toma de posesión que cumplan lo prometido”. Nadie obligó a Corral a candidatearse ni le impuso sus ofertas de gobierno. Empezar desde el inútil gasto en ceremonias de relumbrón para anunciar lo que sabemos: hay nuevo burócrata. ¿Para qué mantener una tradición de verborrea y no ponerse a trabajar, por ejemplo, en “armar” el expediente de César Duarte? Al segundo día se desdijo y aclaró que la universidad no sería gratuita. Antes lo había desmentido el Secretario de Educación y Deporte, Pablo Cuarón, cuando dijo que era imposible la gratuidad de la educación superior en el estado; justificó la actitud de Corral porque surgió en el fragor de la campaña y “del corazón”. Entonces el gobernador matizó su postura y expresó que se intentaría garantizar becas en la Universidad Autónoma de Chihuahua para estudiantes pobres. Medida que ya existe en la universidad local.

No sé si será desmemoria o desvergüenza, pero en un video de promoción de su candidatura, el panista afirmó: “En mi gobierno, ningún joven pagará en escuelas y universidades públicas ni inscripción ni colegiaturas, la educación es gratuita, así lo dice la Constitución…” En su febril campaña, Corral ignoró que en marzo de 1993, Carlos Salinas modificó el artículo tercero, fracción V, y eliminó la posibilidad cursar la universidad sin pagar. Ahora solo el Estado “…promoverá y atenderá todos los tipos y modalidades educativos -incluyendo la educación superior-…” Engolosinado, le decía a su adversario: “Serrano les quiere tomar el pelo a los jóvenes… Conmigo no pagarás cuotas injustas, más allá de tu calificación voy a apoyar tu esfuerzo.” El spot termina con una joven, manifestando: “los que la van a pagar son ellos”. Pero más duró el comercial que en llegar el nuevo amanecer con la obligación de que el estudiantado de pagar por obtener un título.

A mí no me extraña la visión educativa de Corral. En su columna La Silla Rota, en respuesta a los cuestionamientos de la CNTE por su voto a favor de la reforma laboral al magisterio, expresó que no vulnera los derechos humanos del profesorado. Repitió el inasible concepto de educación de calidad y logro académico, igual que empresarios considera que la disputa es ideológica, no pedagógica. Obvió que la OCDE tenga vela en el entierro y no quiera privatizar las escuelas. Presumió que por primera formó parte de la comisión de educación y de recibir asesoría de expertos. Siguió con el sambenito de las pruebas estandarizadas como PISA que señalan el desempeño insuficiente del estudiantado, sin mencionar sus inconsistencias. Continuó con el cálculo económico de la escuela como un negocio y no un derecho, culpó al sindicato de todos los males escolares y citó estudios de organismos oficiales, pero a ningún estudio que critica la responsabilidad del gobierno mexicano.

Como partidario de la lógica empresarial, Corral aprobó los criterios para la permanencia del profesorado: mérito individual, la evaluación para acabar con la garantía de inamovilidad laboral y reubicarlos a otras tareas, o el retiro voluntario. Con el simple examen de conocimientos, se removerá al docente al grupo escolar que muestre insuficiencia. Convencido el hoy gobernador, aseveró que la reforma sí amenaza la abulia y la indolencia del profesorado, también a los más grillos. Remató: “Es hora de empezar a sacudirnos a quienes no contribuyen y sí empañan la enorme dignidad y trascendencia social de quienes ejercen el magisterio…” (Texto completo en: http://www.javiercorral.org/?p=19565). Hechos a posteriori, no con ganas de joder, diría Peña Nieto. Como convalidar una reforma aplicada con retroactividad, que precariza el empleo del profesorado y de la supuesta inmovilidad laboral se pasó a la espada de Damocles.

Que la colecta empiece en el Fobaproa

Con la misma desfachatez que se emiten promesas, se arguyen las razones para no cumplirlas. El asunto de la gratuidad es una decisión política y de justicia social. En la México, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México el ingreso es gratuito. En Argentina, Uruguay, Ecuador, Bolivia y Cuba, con los gobiernos llamados progresistas, no se pagan inscripciones ni colegiaturas en la universidad. En Chihuahua no es porque no haya dinero para eliminar la cuotas escolares, sino por la distribución del presupuesto. Se gasta más en publicidad gubernamental, en compensaciones salariales y prestaciones de lujo para la burocracia. Es creíble que las arcas estén vacías, pero Corral lo sabía y fue su machacona bandera de campaña.

Lo menos que podríamos esperar era un plan B y no andar, como escribió un articulista, de “gobernador pedigüeño”, cuando esgrimió la “brillante” idea de hacer una colecta. Primero le pidió limosna a Peña en la reunión de la Conago; como se supone que es un gobierno abierto a la gente, le propongo anotarse en el redondeo de Smart y de Oxxo (y si quiere recaudar más, que cancele la inútil ley seca y la restricción de horarios de venta de alcohol). Ya en serio, que pida el cese del rescate bancario, aprobado por él cuando era diputado, el 12 de diciembre de 1998, gracias al Fobaproa y al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB). En el país de la desmemoria, quienes avalaron la deuda alcanzaron puestos Corral de senador de primera minoría.

Según el ex presidente Ernesto Zedillo, en el Foro Económico de Davos de 2009, declaró que “el rescate del sistema bancario de México al valor neto de 1995 supuso el 20% del Producto Interno Bruto”, cifra superior al paquete financiero de EU durante la recesión del 2008. (Datos de Red Política del Universal.com, 30 de julio de 2014, nota titulada Diputados que votaron el Fobaproa, ¿Dónde están ahora?) Cantidades “insignificantes” en comparación con la deuda del Estado o las raterías de la burocracia. En 2016, según Google, se asignaron 20.6 mil millones de pesos para el IPAB. ¿Alcanzaría para garantizar la gratuidad de la educación superior? Emulando a Fox, emitió un disparate para solucionar el problema de la miseria presupuestal de Chihuahua, cuando Corral es parte del problema y no de la solución. Se siente Lázaro Cárdenas en tiempos de la expropiación petrolera, misma que él y su partido empezaron a revertir en Pemex.

No dar cheques en blanco

Creo que votar por los políticos y políticas profesionales sin instancias de control social, es como otorgarles un cheque en blanco. Así como se puede anotar cualquier cantidad, cuando asumen sus curules o sillas presidenciales hacen lo que quieren, no siguen nuestros mandatos. ¿Alguno de los diputados panistas vino a pedirnos cómo sufragar cuando aumentaron el IVA? ¿O el Fobaproa? El cheque otorgado a Javier Corral en 2016 se rebotó al segundo día, porque no tiene fondos ni estrategias reales para mejorar Chihuahua. Si el problema es el dinero, entonces cualquiera podemos gobernar habiendo presupuesto. No creo que la gente votó por mantener los privilegios de la burocracia y el incumplimiento de promesas.

En el futuro el candidato o candidata que se respete debería presentar estudios serios de cada problemática del estado y la ciudad. Y en otra columna, la estrategia concreta para solucionarlos. Como empresarios en el caso del PAN, lo conocen. Cuando menos que diseñen el manido FODA, de fortalezas, oportunidades, debilidades y fortalezas, como plan de gobierno. Se podría calcular que Peña Nieto los bloquearía, entonces que se haría. Si de mejorar el sector salud se trata, con bajar la nómina de los burócratas se podría. Pero no lo harán porque llegaron a servirse de sus puestos, no ha servir al pueblo. Eso incluiría el Plan B y C, cuando menos. Peros no se resolverá, porque los programas de gobierno se delinean con la lengua y no con análisis fundamentados. Es más fácil descalificar al rival que decir los cómos.

Así, el gobierno de Corral hasta el momento no es diferente de sus antecesores. Hasta parece más insensible y torpe. De 900 pesos de pago por revalidación en enero de 2016 pasó a mil 200 y fracción. Burdamente, aumentaron 150 pesos por el costo de la tarjeta de circulación. La reacción del común: “como puede valer tanto un piche papel”. Respecto al servicio de agua, ahora es claro porque no quiso transferir la administración a los municipios. Sin ninguna justificación, más allá del hipócrita discurso de en-favor-de-los-pobres, bajó el consumo mínimo de 23 metros cúbicos a 10. La consecuencia será pagar más por el servicio. En cuanto al gasolinazo, amenazó con el desalojo de manifestantes y sólo con la presión de las protestas se puso “radical” y reclamó ante la federación la reducción del costo de los combustibles. A quien le debería reclamar primero es a los 35 diputados y diputadas que votaron a favor del incremento. Cosas de la modernidad política: sus secuaces de partido votan en contra del pueblo y un gobernador que aumenta los costos de todos los servicios y trámites en el estado, le pide bajar tarifas al gobierno federal.

Para ir terminado, también a Corral se le cuestiona el incumplimiento de transferir la administración de las Juntas de Agua a los municipios. O su intromisión en la autonomía municipal por su desacuerdo con el nombramiento del Secretario de Seguridad Pública en Juárez. Pero Corral sí aceptó a Jorge Arnaldo Nava López como Fiscal de la Zona Norte, que fue director de la Unidad Antisecuestros en la administración Duarte, subordinado del jefe policiaco de Juárez. A Nava se le acusa de tortura. Ni hay palabras para expresar la decisión de que Leyzaola, de triste memoria en Ciudad Juárez, se convierte en su asesor. Por otra parte, Greenpeace le solicitó al gobernador la revisión del nombramiento de Rubén Chávez Villagrán secretario de Desarrollo Rural. El motivo el conflicto de intereses porque fue fundador y presidente de la Alianza Pro Transgénicos. En 2007, organizaciones campesinas como y Greenpeace denunciaron ante la Procuraduría General de la República la posible siembra ilegal de maíz transgénico en Chihuahua.

En suma, no conviene dar tregua a quienes hicieron excesos de promesas. No se trata de joderlos, sino de exigirles soluciones. En el mundo de la inmediatez de las redes sociales, usadas para pedir el voto, a Corral de inmediato le cuestionaron su incongruencia con las fotomultas y la universidad gratuita. Reclamos que tienen sin cuidados a los gobernantes, porque saben que esos usuarios solo saldrán a las calles a cazar Pokémones. Hay un solazamiento de opinar por las redes y sentir que empezará a cambiar el mundo. Tal vez tenga razón García Canclini con su afirmación de ciudadanos del siglo XVII y consumidores del siglo XXI, pues antes de ir a protestar a la JMAS por una fuga de agua, llamamos a un noticiero y listo. En fin, por la vía que sea, es importante que algún día logremos una contraloría social sobre los gobernantes