Si alguien cree que la educación es la base del cambio social, ésta no debe ser utilitarista y debe acompañarse del cambio de modelo económico y político, advierte César Silva Montes en este texto en el que analiza desde una perspectiva critica las distintas propuestas sobre educación de los cuatro candidatos a la presidencia de la República.

El 12 de junio me invitaron al Café San Ángel a comentar el plan de gobierno en el ámbito educativo de los aspirantes a gobernar México 2018, en el marco del tercer debate presidencial. La idea fue desmenuzar las propuestas de los candidatos antes del debate. Para esto, me basé en las plataformas registradas de cada suspirante en el Instituto Nacional Electoral, porque se sabe que los candidatos cambian o agregan promesas según la ocasión. El más claro ejemplo, es Ricardo Anaya prometiendo tabletas para el estudiantado e Internet para todos y todas. Hace cuando menos 18 años leí que a los neoliberales les importa más aumentar las “autopistas” de la información, que cubrir la red de agua potable para la gente. Como si el avance tecnológico que originó la llamada sociedad del conocimiento o era digital, haya generado mayor equidad y acceso al bienestar de las personas en el mundo.

Primero expondré una síntesis de las propuestas sobre educación de los candidatos en coalición y del aspirante sin partido a la presidencia de México. Con el riesgo de omitir alguna promesa, presento los planteamientos en el orden que las leí. Me auto-justifico porque la retórica de las plataformas es reiterativa, abusa de la voz pasiva y aportan pocas o ninguna evidencia de sus dichos. También descartaré los puntos, incisos o el número de las líneas de acción, intentando agilizar la exposición. En principio, considero que el enfoque de la educación es instrumental, la calidad se presenta como un fetiche, tienden a privilegiar el nexo escuela-trabajo en favor de las demandas empresariales, aún con sus matices y como si fuera la solución a los problemas del país. Después de presentar las propuestas de cada uno, retomaré estos aspectos y justificaré mi perspectiva.

La Coalición por México al Frente, postula garantizar la educación básica para todos y todas, en especial a la mujer. A la educación pública, laica y gratuita, se le agrega de calidad mundial. Además, mejorar la educación tecnológica en todos los niveles. También la vinculación regional con las industrias de los centros de investigación e instituciones de educación superior. Para el bachillerato la formación dual, trabajo técnico y la alfabetización digital, con actitud emprendedora. Para la educación superior, el aumento del presupuesto público para la investigación científica y el desarrollo tecnológico con orientación social. Respecto al profesorado, se ofrecen programas de dignificación magisterial respetando sus derechos, actualización y mejorar las condiciones de las escuelas. Por último, le encarga a la educación promover la diversidad cultural, los valores democráticos y la cultura ciudadana.

La Coalición Todos por México, describe Peñalandia: vivimos en un México más incluyente y solidario, las familias reciben alimentación, los adultos terminan sus estudios y mejoran sus oportunidades laborales. La niñez y la juventud recibirán educación de excelencia para triunfar en la vida y ser felices, con inglés, habilidades digitales y socioemocionales. El profesorado se observa como un profesional digno ante la sociedad, porque son agentes de cambio. Igual que Anaya, José Antonio Meade propone la mejora permanente de sus condiciones de vida, con estricto apego a sus derechos laborales, económicos y profesionales. Consolidando el Servicio Profesional Docente se elegirá al profesorado por su vocación y logro profesional. Su principal objetivo es, de acuerdo con el modelo educativo 2017, aumentar las Escuelas de Tiempo Completo con mayor autonomía de gestión.

Enseguida se menciona la educación pública de calidad para un país más justo y próspero. En la era digital oferta el acceso universal a internet, considerado indispensable para el desarrollo y la participación plena en el mundo globalizado y la sociedad de conocimiento del siglo XXI. Tendrá efectos en el empleo, fuente de movilidad, justicia social y principal motor del desarrollo y la competitividad de México. Cierra el círculo la estrecha vinculación con el sector productivo, financiamiento para emprendedores, formación dual o subsistemas de educación tecnológica y politécnica, más becas para reducir el abandono escolar. Se agrega un sistema de formación laboral continua. La preferencia de ingreso a la escuela a personas con discapacidad o con capacidades sobresalientes.

Por su parte, la Coalición Juntos Haremos Historia, refrenda que la educación es indispensable para el desarrollo nacional. Postula el derecho universal a recibirla, incluso a nivel superior. Como inversión pública para una nación es lo mejor y de acuerdo con el artículo 3° es una obligación. Crítica la llamada reforma educativa que merma la gratuidad de la educación pública al atribuir a las familias la responsabilidad de administrar los planteles y la reducción de presupuestos para infraestructura escolar. Pugna por mejores condiciones laborales para el magisterio. Y ubica a la pobreza como el factor que imposibilita la asistencia de niños y jóvenes a clases. Resumen: mejor jóvenes becarios que sicarios. Por tanto, la educación ayudará a combatir la violencia y fortalecer el estado de derecho.

Por último, Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón, el candidato sin partido y de las propuestas medievales, propone regresar el poder al maestro y educación de calidad mundial. A pesar de sus chistoretes, aporta cifras con referencias y establece diagnósticos para sus propuestas. Refiere que la educación la imparten profesores sin conocimiento, aptitudes ni habilidades pedagógicas; sobre la educación indígena, crítica que la evaluación es nacional, estandarizada y sólo en español. Ofrece el ingreso a la universidad para jóvenes de regiones y grupos sociales desfavorecido y el acceso, en ocasiones, es imposible, dado su alto costo. También para el Bronco la educación es prioridad para contrarrestar la ignorancia, pobreza, desigualdad y discriminación. Se enfoca a diseñar programas de estudio con académicos por cada zona geográfica, universidad en línea y nuevos campus.

Una de las preocupaciones de los nuevos profesionales es encontrar empleo. Rodriguez Calderón plantea la inserción laboral de los recién egresados, eliminando requisitos como experiencia mínima. Además, la educación bilingüe en las lenguas indígenas e intercultural para eliminar la discriminación de personas y de la cultura no occidental; en cuanto a la universidad en línea, con preparatoria, carreras profesionales y maestría, gratuita y con horarios flexibles. Cuestiona los procesos burocráticos y su costo. Para financiar sus objetivos, reducirá el presupuesto de las dependencias federales, bonos y gasto corriente. Así incrementaría el presupuesto al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, fortalecer el Sistema Nacional de Investigadores con incentivos, y garantizaría el acceso de cada mexicano sin cuotas escolares en las universidades públicas.

Después de la apretada síntesis de las plataformas sobre educación de cada candidato, esbozo algunas ideas acerca de sus propuestas. En términos generales, no son novedosas. Una constante es la calidad educativa. La postulan como un fetiche que cura todos los males sociales, económicos, culturales y trastornos de la personalidad. La calidad educativa es un concepto polisémico y multidimensional, al que ahora se le agregó de “clase mundial”. No significa lo mismo para Mexicanos Primero que para la pedagogía crítica. En el fondo es medible y se equipara con eficiencia y rentabilidad de la inversión en las escuelas. Para el organismo empresarial calidad es conseguir un empleo, hablar inglés, tener habilidades digitales y adoptar los valores de emprendimiento. En contraparte, la práctica de la tolerancia, el respeto a la diversidad o el compromiso ciudadano, no son mensurables.

Respecto a mal llamada Reforma educativa, López Obrador se opone y entiende que afectó las condiciones laborales del magisterio. Anaya como parte del pacto por México que originó esta reforma, ahora en campaña pugna por algunos cambios. Meade no la cuestiona, porque viene del partido que lo postuló candidato. El Bronco manifestó su acuerdo en el Foro un 10 por la educación. Los últimos tres les ofrecen mejoras sus condiciones laborales, el respeto a sus prestaciones y elevar la “dignidad” de la su profesión. Pero son incongruentes, porque callaron ante la represión al profesorado que se opone a la reforma, los trataron de haraganes, vende-plazas e ineptos. Hasta parece que se aprendieron el guion del bodrio De Panzaso. De Andrés Manuel, tengo duda si realmente se opone a la reforma o espera los votos del magisterio disidente, principalmente de Oaxaca.

La educación, en especial el bachillerato y la superior, la conciben una postura instrumental: crear capital humano para el supuesto desarrollo material de los países. Esta noción se acuñó en los sesenta y no ha demostrado su capacidad para mantener la movilidad social, encontrar empleo y mejorar en la estabilidad laboral y mejores retribuciones. Al contrario, en el marco de la sociedad del conocimiento un puesto de trabajo depende del avance tecnológico y la automatización, la robotización y la polivalencia del colectivo obrero, que reduce la contratación de personal. Ya no se ofertan empleos permanentes, se limitan las prestaciones y el salario debe competir con el costo y la productividad de un robot. Por tanto, no hay bases para que el país maquilador, dependiente de la venta de materias primas y de abandono del campo, pueda ser una potencia económica en la era digital gracias a la educación.

Respecto al desarrollo de las habilidades socioemocionales del Nuevo Modelo educativo 2017, surgen de las neurociencias y el empresariado ha estudiado la relación entre el desarrollo emocional de sus empleados y el crecimiento de las ganancias. Atrás de la reforma se encuentra el coaching, que trasladado a la escuela promueve la ilusión de ser un emprendedor, refuerza la autoestima cotidiana y la actitud de liderazgo, obviando los mecanismos de sometimiento al trabajo. Educar para el desarrollo socioemocional es parte de las nuevas competencias que las empresas incorporan a su método de producción y consumo. El humanismo que profesan es una máscara que encubre el rostro del mercado como fin superior de la educación neoliberal, según Lev Velázquez. Se trata de contar con un colectivo trabajador que administra sus emociones y colabora al progreso de la empresa.

Anaya, Meade y el Bronco plantean la descentralización educativa y la autonomía de presupuesto para depositar el financiamiento directamente al centro escolar, recomendación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico para focalizar los recursos públicos. En México se redujo la atención a las escuelas indígenas, rurales, comunitarias y periféricas. Entregar dinero a las escuelas, es el primer paso hacia los centros educativos concesionados, subvencionados o concertados. Un grupo de negociantes de la educación que, como consultores en nombre de la sociedad civil en las instituciones educativas y los consejos de participación social, podrían administrar la escuela semiprivada con financiamiento estatal, de acuerdo con Lev Velázquez. En la secundaria, los talleres y las materias extracurriculares las pagarán los padres y madres, y al profesorado cobrará por honorarios.

Para cerrar, la educación no podrá resolver los problemas sociales sola. Pero en el discurso conviene otorgar el beneficio de la duda, aunque obras son amores y no buenas razones. Si se garantiza el ingreso universal a las escuelas, la eliminación de cuotas en la educación superior, la formación de personas comprometidas con la sociedad y respetuosas de la diversidad, bienvenidas. Lástima que solo sean lemas de campaña: el problema no es regalar tabletas, sino crearlas; no es abrir las puertas de las universidades para estudiar y al egresar los nuevos profesionales no encuentren empleo; tampoco las habilidades digitales solucionan la formación del pensamiento crítico y solidario; menos hacer un país competitivo si no se rebasa el modelo maquilador. Si alguien cree que la educación es la base del cambio social, no debe ser utilitarista y ésta debe acompañarse del cambio de modelo económico y político.