Rodolfo Ortiz, maestro universitario y escritor de alLímite, apela al uso de la ironía y el humor para proponernos reflexiones sensatas sobre el problema latente que hay atrás de las masacres ocurridas en Estados Unidos en los últimos años. Ayer, dos de Octubre, Las Vegas, Nevada, fue escenario de uno más de esos exabruptos. ¿Qué espera venir la sociedad después de los tiroteos cada vez más frecuentes y menos inesperados en tierras del Tío Sam?

¿Por qué nos duelen tanto las preguntas necesarias? ¿Por qué nos negamos a aceptar la realidad que golpea a diario a través de nuestras pantallas y de nuestras ventanas? Estamos perdiendo la guerra contra nosotros mismos. El ser humano de la actualidad, rodeado de pequeñas cosas que se compran con pedazos de papel ha transformado los anhelos de vida en sueños de propiedad privada. El 2 de octubre de 2017 uno de estos acumuladores, según nos dicen y es casi creíble, logró acopiar más de diez rifles semi automáticos y automáticos, (para efectos de análisis hoy, armas de destrucción en masa) con la idea de infringir la máxima cantidad de daño posible a los participantes en un concierto.

Las notas periodísticas han calculado el número de víctimas fatales en poco más de cincuenta personas hasta el momento, y arriba de 500 heridos. Quedan en el aire los daños psicológicos contra los otros 19,000 que ahí se encontraban más los que se añadan por ser familiares, amigos y personas cercanas a los que no cometieron error alguno que no sea haber nacido en una época en que la vida no vale nada. Tal vez nunca lo ha hecho. O tal vez vale, por ejemplo, lo mismo que un rifle semi automático ATI Omni-hybrid Maxx P3 M4 Flat Top, 379.99 dólares. Ahora que si lo tuyo es matar con más elegancia una Century Arms GP WASR-10 AK con terminados de madera en la cacha te hará verte hermoso cuando salgas en los noticiarios y en los videos que con morbo nos encanta compartir, sólo 663.09 impuestos incluidos, lo cual implica que si no te suicidas puedes recibir parte de ese dinero de vuelta cuando llegue tu tax-return. Una excelente inversión sin duda. Lo que sí es que si en verdad quieres ser eficiente hay que comprar lo que están usando los profesionales, un IWI Tavor SAR Flattop FD16,- igualito al que usan los miembros de la OTAN- te va a dar máximos resultados en todas las masacres que planees, aunque requiere una inversión de 1749.99 dólares y evidentemente cubrir los gastos de envío en una compra como esta, que se hace en línea.

El amor no es sólo por las armas, es por el poder que viene con ellas, y a un país que se ve desmoralizado a diario por estarse destruyendo a sí mismo y al proyecto imperial que iniciaron a finales del siglo XVIII, pareciera que le hacen falta. Hay, según los mismos noticiarios, en propiedad de civiles poco más de 47 millones de armas de fuego de distintos calibres. Eso es suficiente para poner una pistola, una escopeta o un rifle en un tercio de la población de nuestro país. ¿Qué va a pasar después de este tiroteo indiscriminado? ¿Cuáles son las preguntas que deberían estarse haciendo los ciudadanos y residentes estadunidenses, muchos de ellos, familiares nuestros en calidad de migrantes? ¿Qué implicaciones y augurios terribles trae esto para la frontera y nuestra Ciudad Juárez?

Jimmy Kimmel dio el más sentido de los monólogos la noche posterior a la masacre y preguntaba cuándo será el momento de cuestionarse sobre la venta de armas en general. Su respuesta sonaba a un nunca, comprensible por los grandes intereses monetarios y el poderío que han encontrado los amantes de las armas de fuego y el NRA con el ascenso al poder del grupo de empresarios rapaces de Trump. Es una discusión que divide a su país. Yo como él, y como algunos de los columnistas de CNN, el New York Times y el Washington Post dudo que algo cambie. Y eso me aterra, porque el asesinato indiscriminado y selectivo de seres humanos va a continuar, cada vez de manera mucho más masiva. Largos años de dolor le quedan al Imperio y a nosotros sus vecinos.

Debo decir que por igual me llena de temor el que algo cambie en este tópico. Las sobras de lo estadounidense, lo que ya no quieren, lo que les incomoda y lo que les estorbe siempre terminará arrojado en su traspatio, nosotros. Cuando en los años setenta se saturaron de mariguana nos obligaron a crear un mercado interno en México de alto rendimiento; a mediados de los ochentas nos regresaron la cocaína y en los noventas las drogas sintéticas. Todos estos nuevos mercados vinieron siempre reforzados con nuevas y más poderosas armas de asalto que han puesto fin a la vida de tantos. Si los rezos, las oraciones, pero sobretodo el hambre de votos de los legisladores americanos se ponen en fila para un reempoderamiento del partido demócrata se podría fincar una nueva legislación que resulte en el clavo final de este ataúd que ha sido la guerra contra el narcotráfico.

No hay cómo defendernos, nuestros políticos, partidarios e independientes tienen sus preocupaciones alineadas con el capital, y ese depende de lo que los Estados Unidos desee. Quedaremos a la espera de qué sucede, aunque la respuesta sea previsible, de este lado y del otro de la frontera, más muerte.