La UACJ necesita hoy de una ruptura si se aspira que en esa casa de estudios se produzca un cambio profundoadvierte Nolberto Acosta Varela, profesor investigador y parte de Universidad Democrática, un grupo político que disputa por el poder en la sucesión rectoral. Acosta previene que a esa alma mater le urge construir, con el consenso de todos, una nueva gobernabilidad” que baje los gastos suntuosos” y aplique más recursos “a las necesidades de los estudiantes, al equipamiento e incremento salarial. En esta segunda entrega sobre el tema, el investigador señala como urgente la descentralización de funciones” que otorgaría “una mayor libertad a los Institutos en materia de investigación 

1.

La Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) está inmersa en un proceso electoral para suceder al actual rector Ricardo Duarte, hermano de quién fuera uno de los gobernadores más poderosos y corruptos en la historia de Chihuahua. Quien preside el mando en Rectoría no tuvo ninguna dificultad para ser electo al cargo que hoy ocupa, la influencia de sus hermano bastó para que casi todo mundo se cuadrara y se pusiera a su ordenes sin chistar, lo mismo pasó con los denominados “rabanitos”, como con los “fresas”. Tanto los de izquierda, como los de derecha se vanagloriaron de la elección de estirpe duartista. Al elegir al actual rector mediante una terna armada con dos personajes que no tenían ningún interés en contender por la rectoría, sino únicamente servir de comparsas se concretó de manera fácil la elección.

2.

Así como en 2012 la elección no fue un proceso decidido libremente por los universitarios, es muy probable que ahora tampoco lo sea. Unos apelan al gobernador, mientras otro, quiere que el presidente electo lo apoye. Los universitarios a pesar de todos los títulos de licenciaturas, maestrías, doctorados, posdoctorados, SNIs y todo lo que gusten y manden, no somos capaces de realizar una elección para consejeros, sindicatos o rector bajo principios democráticos y libres. En la elección del actual consejo universitario que elegirá al rector en agosto próximo, se dieron las peores prácticas de exclusión, acarreo, presión, chantaje y abuso de autoridad que ya la quisiera el viejo PRI. Toda la historia política del viejo régimen se implementó en nuestra universidad para la elección de consejeros. Además, el 60% de los actuales consejeros docentes son funcionarios de diferente nivel, la mayoría vinculada con Loera, Camargo y Morán.

3.

¿Por qué habríamos de creerles qué apuestan por una elección democrática, qué van a enseñar a la comunidad universitaria a respetar la normatividad, qué van a desarrollar el proyecto “ideal” que plantean, si tienen en su haber una cola tan larga, que al vérsela, seguramente ellos mismos se asustarían. Yo creo, que lo único que les interesa es seguir teniendo el control de la universidad para sus beneficio personal y de grupo. Nunca los he visto proponer la ampliación de los derechos universitarios, la organización de las comunidades estudiantiles, la renuncia a sus múltiples beneficios y gastos personales y de grupo a favor de la los estudiantes, para que éstos tengan más becas, más estancias y mejores apoyos deportivos y culturales. Por si no lo sabían, la beca alimenticia es patrocinada por los funcionarios, se les “pide” una aportación para cubrirla, mientras que en la mayoría de las universidades, estas becas están institucionalizadas.

4.

La universidad tiene que ser transparente, todo mundo debe conocer todos sus procesos, el consejo universitario debe transmitir en vivo sus sesiones y que la comunidad se entere la forma en que se deciden las cosas importantes para su comunidad. Debe desaparecer del reglamento del consejo universitario la decisión de abstenerse, es violatorio del derecho libre a decidir. Hoy tenemos un problema muy serio en materia de transparencia, por eso se debe construir una página de gobierno abierto. En fin, tenemos una lista enorme de cosas que deberán cambiar en la próxima administración, por eso es muy importante que las y los consejeros asuman un papel histórico en la elección del 20 de agosto, ojalá y haya consejeros estudiantes que no ofrenden su voto a cambio de un beneficio personal, ojalá, las y los colegas docentes piensen en el futuro de la universidad, en el beneficio colectivo como gremio y en la comunidad científica y social juarense. Ojalá, sea una elección diferente, sin la intervención del gobernador, sin la línea del rector o de algún funcionario de alto nivel o el presidente electo. Hago votos, por que sea una elección racional y universitaria.