Héctor Contreras González (Morelia, Michoacán, 1972), prefiere ser considerado como un fanático de las imágenes y pintor ocasional. Su objetivo no es la originalidad en cuanto a la creación de  imágenes “nuevas”. Más bien actúa como un reciclador que se vale de la pintura para rendir culto a las imágenes que le obsesionan.

Su formación artística es de carácter autodidacta. Desde muy temprano posa su mirada y copia tiras cómicas de DC y Marvel. Su fascinación por la imagen incluye, en esa época, el cómic mexicano y el estilo Low Braw.

Las obras de Héctor Contreras se insertan en espacios alternativos y underground. Le gusta considerarse un outsider, sin embargo ha participado en varias exposiciones convencionales de difusión artístico-cultural en Morelia desde el año 1993. Cuenta con una exposición individual y varias colectivas.

Héctor Contreras es egresado de la licenciatura en Artes Visuales de la Escuela Popular de Bellas Artes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Además cuenta con un diplomado en Estética y Teoría del Arte por la Facultad de Filosofía de esa universidad.

Su trabajo artístico se diversifica en cuatro líneas de producción. Por un lado está el seguimiento de la serie Antiguo Contemporáneo y otra de carácter más clásica denominada Historias.

Contreras sigue trabajando en una serie llamada El despertar de los dormilones, cuyas pinturas tienen que ver con la creación de personajes adorables, pero en escenarios desconcertantes. Estas imágenes obligadamente dan pie a la reflexión de una sociedad víctima de la violencia y otros males de la época.

Por último encontramos algunos trabajos suyos que no pertenecen a ninguna serie pero que constituyen la mayor parte de su producción, denominada Los Caprichos.

La pintura de Héctor Contreras se inscribe dentro de la escuela denominada neoecléctica, una corriente cuyo mayor representante en México es Armando Romero. Dentro de esta escuela, el trabajo de Héctor Contreras se funda en componer imágenes a partir de la historia del arte, de los medios masivos y de cualquier medio de producción visual, sin hacer distinción entre arte culto y manifestación popular.

El argumento central de lo neoecléctico, según Contreras, es que en nuestros días ya no es importante la innovación ni en lo temático ni en lo formal-estilístico. Esto se debe a que el modernismo se caracterizó por la búsqueda de formas nuevas y─como afirma Frederic Jameson─ las principales maneras innovadoras ya se desarrollaron.

Por su formación académica, Héctor Contreras se ha desempeñado como crítico de arte. Durante algún tiempo fue colaborador del diario La Jornada Michoacán. En ese periódico publicó la columna Disección Visual. Actualmente alterna la producción de su obra con la investigación teórico-práctica acerca de la evolución, reciclamiento y permanencia de algunas imágenes que residen en la imagós fera y en el gusto popular. Desde 2005 se desempeña como profesor en la Facultad de Artes de la UMSNH, donde imparte asignaturas de Dibujo y Pintura. En su primera Edición, alLimite tiene el privilegio de presentar una selección de su obra.