En el contexto de una entrevista a la Diosa del Ring, una luchadora alemana avecindada en Ciudad Juárez, Antonio Muñoz escruta los misterios insondables de la lucha libre y propone al lector un mapa de preguntas que ni los oráculos han sabido responder. Cuántas batallas reales, imaginarias y libertarias se libran arriba de un ring en el que sus gladiadores visten el color de una patria surrealista? Si alguien tiene la respuesta, que se lance desde la tercera cuerda. 

No es casualidad que la lucha libre en México tenga fuertes raíces fronterizas. Aquí mismo en este nuestro Juaritos, fuente de todas las maravillas. La lucha libre y la frontera son maneras de vivir “entre”. De la costumbre de desplazarse para ir de un “mundo” a “otro” les viene a los fronterizos su capacidad proteica, vital, de reconfiguración, de reinvención de sí mismos. Esa capacidad creativa -manifiestas en la frontera y la lucha libre- las hace fuente propicias para pensar en la contradicción de forma no maniquea. La frontera -y la lucha libre, of course–  propician el análisis de la diversidad como montajes posibles, aperturas hacia nuevas formas. Constituyen una invitación constante a recrearnos en un mundo que se desmorona por una violencia maniquea.

Tampoco es casualidad que podamos encontrar aquí personajes venidos de todas partes del mundo, de lugares remotos. La diosa del Ring llegó un buen día a esta frontera y se instaló aquí como fronteriza. Esta entrevista se transformó en una experiencia iniciática. Entrevistar a una Diosa, es arriesgarse a sufrir las consecuencias de tal atrevimiento. Para este incrédulo escribidor encontrar una vía alterna de la verdad obliga a una confesión filosófica: esta frontera culturalmente ubérrima, siempre nos sorprenderá recordándonos que “hay más cosas en el mundo que las que puede soñar nuestra filosofía”. Como Sócrates no nos queda otra que reconocer nuestra ignorancia.

El entrevistador no sólo confirma la enormidad de su ignorancia -la perplejidad del encuentro con un infinito barroco cultural- sino que reconoce además la gracia de su propia transfiguración por la visión de la lucha libre como tragedia, como drama cósmico, como sustituto eficaz de la experiencia religiosa. Esta luchadora alemana -Diosa del Rinh- que eligió Ciudad Juárez como  lugar de su entrenamiento, seguramente se siente como en su casa en Juaritos, en México. Encontró la vía de encaramarse a un ring. Fíjese usted a un lado del mismísimo monumento a Juárez, donde ha luchado en dos ocasiones en un domingo de Bazar.

Bataille decía “A la unidad cesariana que se funde en un jefe se opone la comunidad sin jefe unida por la imagen observada de una tragedia”  Yo digo; he vislumbrado en la lucha libre una forma brillante de repensar la conflictividad misma.…Encuentro que es una forma radical de pensarse en este mundo donde se enfrentan dos sociedades antagónicas. Regreso a Bataille para decirle que esa “..sociedad repleta de vida y de fuerza, (esa) sociedad libre, única… bi o policéfala que ofrece a los antagonismos fundamentales una salida explosiva constante” Está en la lucha libre. Somos una comunidad en busca de la tragedia. Sin embargo, a la violencia irracional que nos persigue podemos oponer ritualmente la comunidad de sentimientos de la lucha libre.

Buenos días! …. Estoy aquí con una luchadora… y le quiero preguntar ¿quién es esa luchadora? ¿quién es la diosa del Rinh?

Pues bien. Buenas noches. Soy la diosa del Ring o más bien del Rinh, del Río Rinh. Puesto que en ese río, a las orillas de ese Río de Alemania, nací y crecí y viví muchos años allá antes de llegar a México y… pues el nombre también tiene sus fuentes de literatura y de los viejos cuentos de Alemania. Como el río Rinh es un río grande tiene muchos dioses y diosas. Y bueno, elegí este nombre para referirme a mi origen alemán y luego luego, como primero luché en Chiapas, por una allá no fue muy conocido el Río Rinh. (Entonces el nombre) muy pronto se convirtió en la diosa del Ring . Ahora también es la diosa del ring.

¿Y cómo… llegó a la lucha libre? ¿Cómo una persona que nació en Alemania llega a una lucha que es… extraña? ¿no? La lucha libre es Mexicana no es wrestling norteamericano ni lucha japonesa… ¿cómo llegó una alemana, una diosa, Diosa del Rinh, al Ring?

D -mmmh! Si fue una larga historia, un largo proceso. Es que mi pueblo es un pueblo muy pobre porque desconoce la lucha libre y yo lo veo como un elemento fantástico de la cultura mexicana. … Pues mi origen, mis raíces están en las artes marciales, en el Kick Boxing, que practiqué a partir de los 19 años con muchas ganas para luchar en contra del movimiento Neo-Nazi (allá) en la Alemania reunificada. Y luego, ya viajando, los primeros meses por México mis amigos chilangos de Iztapalapa me llevaron a la Arena Coliseo. Fue la primera vez en mi vida que vi a la lucha libre. Y sí. Para mí fue genial verlo. Pero, en aquel entonces nunca pensé que un día me voy a meter a eso

¿Y cómo llegaste?

Eso pasó por primera vez cuando me mudé por primera vez de México a Chiapas, a Tapachula, para trabajar en un albergue de migrantes y para apoyar a muchos cientos de hondureños de guatemaltecos y salvadoreños intentando cruzar México a pesar de de la famosa bestia, el tren de carga … Por eso me quedé allá, en el último rincón de la república sureña. Pero no encontré Kick Boxing y anduve muy decepcionada y desesperada. En eso, el chico de la familia donde viví me dijo: si quieres te puedes meter en el entrenamiento allá. Yo le dije, sí.  Pero que sea hoy mismo (Ríe) Y me llevó y me encantó.

Y … ¿no fue muy raro, después de pasar por un deporte como el KB -que es maniqueamente reducido a ganar o perder- entrar a la lucha libre que es muchísimas cosas más?

D – Sí. Bueno antes, y todavía en el kick boxing,  cuando veo un costal y me meto, sí, me lleno de energía… sí pero la lucha libre es mucho más. El Kick Boking tiene golpes y patadas. La lucha libre tiene tanto más… llaves,  brincar a las cuerdas y sorprender tu contrincante con cualquier cosa

Y bueno que sería para ti la lucha libre?

D – Pues muchas cosas a la vez. Por un lado, como ya dije, yo lo veo como una parte increíble, muy rica, de la cultura mexicana. Una cultura popular, más bien de los estratos bajos, muy arraizados en los barrios, en las colonias. También es una catarsis. Toda la familia va a la lucha libre, -con el bebé en la primera fila, con la abuela- y todos gritando, y apoyando a los técnicos o a los rudos, eso por una parte. Y para mí, personalmente, la lucha libre también fue, también es, una catarsis. Pues aunque, quizá no lo parezca, pero soy muy tímida. Siempre fui muy pensativa, y tengo toda una formación muy académica, y con la lucha realmente me siento que me superé de ese aspecto. Aprendí a vivir la vida plenamente y estar más bien nada más en el presente. Estar presente con mi cuerpo.

La lucha tiene como muchos elementos.  Pero para muchos la lucha no es un deporte. Es un deporte y no es un deporte. Es teatro. Y para otros no es teatro ¿Cuál de ellos crees tú que sea el elemento más importante?… tú hablaste de la catarsis que es un elemento más bien del teatro…

Eso sí! muchos dirán, ¡ah sí! es solo lucha libre, Pero si es un deporte muy duro y es una competencia y uno realmente bueno siempre tiene que estar al cien. Porque nunca sabes que pasa en el ring y puede ser que es más que ir contra un contrincante o varios. Parece más como un baile violento. Pero a veces te topas con un persona que tú dices, ¡¡¡huy!!! ¿como voy a sobrevivir a eso? Y si, es bastante fuerte, y muchas cosas. En el mismo momento tienes mucha adrenalina… y ni sientes los golpes y las caídas pero luego a la otra mañana dices: ¿por qué he hecho eso?

Además de una alemana -una diosa del Rinh llegando al ring mexicano- eres una mujer. Durante mucho tiempo la lucha libre fue un deporte estrictamente para los varones no crees que … las mujeres

Pues, en general eso también es una cosa me gusta mucho de la lucha libre: que no es solamente cuestión de género. También de orientación sexual, de identidad sexual del cuerpo. Es muy variado. En otros deportes no ves a tantas personas diferentes. En otros deportes los cuerpos son como un prototipo: son muy deportistas, … de 20, 25 años.  En la lucha libre hay todas las edades, todos los cuerpos, todas formas de personalidades. Y eso también es una riqueza muy grande de la lucha libre.

Algunas mujeres que se dedican a la lucha libre dicen que la lucha libre es otro escenario para ocupar espacios para la mujer. ¿Hay una lucha de género que dar dentro de la lucha libre?

Bueno, yo lo veo en casi todos los deportes. También en el kick boxing. También en mi vida he practicado mucho surf y siempre son la mayoría. Son hombres y te ven un poco como -¡ay! esa no sabe a qué se mete- y así no nos toman como otra persona que hace deporte. Pero yo creo que en todos los deportes hay mucho avance: ya hay mucho más boxeadoras. También muchos fans de ellas. Y en la lucha libre creo que se ha avanzado mucho en la lucha de mujeres. Pero creo que todavía no lo suficiente. Como es muy raro que entren las mujeres. Siempre es la primera lucha, para abrir, la segunda. Si revisamos la Triple A, nunca les dan un papel estelar a las mujeres. No son las máximas estrellas. Siempre son para abrir la lucha. Pero ya hay otras cosas… yo conocí y me invitaron a un club as, una promoción muy interesante de la lucha. Un lugar donde hay pura lucha de mujeres. Y creo que es muy interesante ver la primera lucha de mujeres, la segunda lucha, hasta la tercera la semi y la estelar ….

¿Y haz luchado allí muchas veces

No, una sola vez.

¿Te parece muy interesante?

Y también que no es aburrido: No es peor que la de los hombres. Tiene la misma calidad

Este, bueno, una última pregunta los luchadores han tenidos muchas formas. Muchos luchadores están entrando al cine, a las caricaturas, a las series de TV. Hay dibujos animados… pero en México, hubo también una variante del luchador, en la figura del Súperbarrio: el luchador social. Y después apareció un luchador Súper Animal para defender a los animales; Súper Gay para luchar contra la homofobia; Fray Tormenta para luchar contra la miseria. ¿Qué piensas tú de esas figuras?

Bueno, a mí me parece maravilloso. Quizá muchos profesionales de la lucha libre dicen: ¡Ah! No hay que mezclarlas. Pero a mí se me hace una muy buena causa. Tú tienes tus ideales y tú tienes los movimientos sociales. Es una forma de relacionar las dos cosas … ¿Porqué intentar poner límites?… Gánale al malo también durante la vida. Los amigos que me llevaron a la Arena México, al Coliseo, ellos también me hablaron mucho de su Súperbarrio. Porque era de aquella época. Y, para mí, trabajando en un albergue de migrantes, también se me hizo muy maravillosa la figura de Fray Tormenta que luchaba para ganar dinero para su orfanato. A mí, que siempre intento tomar partido se me hizo muy interesante.

La Diosa hace una pausa pensativa y regresa a la entrevista diciendo

En Chiapas en la sierra y en la costa yo era la única mujer luchadora. Para ellas fue … ¡¡¡Guau!!! un mujer dentro del ring y golpeando hombres. Para ellas fue algo así como un ya…si se puede. Y me gustó mucho este papel. Sin embargo, ahora entrenando y luchando en Juárez estimo mucho de tener muchas mujeres luchadoras aquí que realmente son muy duras. Y sí, lucharé contra ellas. Me gusta mucho. Pero también -pensando en toda esta imagen hacia afuera que Juárez es una ciudad de mucha violencia contra las mujeres- yo digo que también hay muchas mujeres luchadoras allá afuera, o sea, realmente luchadoras, que se defienden, feministas, pero también tantas mujeres que se superan siendo madres solteras, trabajando en la maquila. En todo eso, veo que  no son puras víctimas

Bueno tú hablaste de que empezaste con el kick boxing. También mencionaste ahorita a Fray Tormenta y los migrantes … ahorita hay un presidente que utilizó todas las tácticas de la lucha libre, del reality show en su promoción política antiinmigrante. Algunos lo consideran nazi…¿se podría hacer una lucha de súper migrante contra…?

Eso sería genial, yo también lucharía me gustaría ponerle una buena llave y…Muchas gracias.