Invadida por la nostalgia y consciente de la relación que el Compás actual guarda con su antecesor, alLímite recupera una entrevista que El Sabio le hizo a John Lennon después de muerto. 1.2.3, una publicación evanescente aparecida en Ciudad Juárez en 1991, publicó originalmente el diálogo entre Humberto González y su constructo mental del “Beatle rebelde”.

Con motivo del cumpleaños de John Lennon, el personal de la revista 1-2-3 sin escatimar gastos ni esfuerzos decidió agasajar a nuestros lectores con un pequeño tributo al eterno rocanrolero. Encontraron su pendejo en mi persona y ahí tienen que me aventaron la bronca de entrevistarlo; ni borlo, a uno le gusta la manta fiada. Tuve que recurrir a lo que aprendí en el nalgasterio, me puse a ayunar por tres horas, después pronuncié las palabras mágicas de TUFO, TAFO Y TIFO QUE ME HAGAN TAN PEQUEÑO COMO SIFO, y ¡puum! que fui a dar hasta el Quinto Infierno. Quise decir en la mera orillita del Río Stix, de suerte que por ahí estaba Anubis aventándose unos huesos y le caí que si me llevaba a entrevistar a John Lennon. Me preguntó el divino sabueso que sí me había aventado el viajesote hasta el averno numero cinco por qué no entrevistaba a cuates que estaban a la mano, como Hitler, Nerón, Salomé, Búfalo Bill y demás personajes; como yo soy muy bueno para la madera, me salí con que después retachaba a cotorrear con ellos, sólo que ahora me urgía lo de Lennon con motivo del aniversario de su cumpliaños.

Ya me reborujé. ¿A ustedes no les pasa que cuando sueltan mucho la lengua como que se enrollan? Dejénme darle una leidita para ver qué ondas. ¡Ya estuvo!, el que la hace de emoción soy yo. Bueno, lo que pasaba es que Anubis no se quería aventar la broncota de llevarme hasta donde se encontraba el de Liverpool, y es que John está en un lugar muy especial, como después lo comprobé. De pura fregadera traía yo en el bolsillo trasero un collarcito nuevo para mi perrito PRI, y que se me ocurre ofrecérselo a Anubis, éste, ni tardo ni perezoso se lo fletó y me ordenó que le siguiera. Me llevó colinas atrás y veredas adelante, hasta que alcanzamos un lugar azul-azul, como los ojos de Elisa, rodeado completamente de nubes (como los ojos de Doña Lupe), y en una de esas nubes de azúcar caramelo estaba tiradote John Lennon tirando barra; cuando me miró se sorprendió al ver que yo no tenía un cuerpo de luz. Yo le expliqué en un dos por cuatro el motivo de mi visita y a base de ruegos de mi parte, John accedió a la entrevista; nos pusimos manos a la obra mientras Anubis admiraba su collar nuevo y lamía su hueso.

Compas_interior

HG – ¿Extrañas el mundo material?

John – Mucho; si me dieran oportunidad de repetir me encantaría volver a rocanrolear, de seguro lo haría mejor que antes, he aprendido y entendido muchas cosas, sólo que cuando reencarnas las olvidas en el fuego de la juventud y de seguro la vuelves a regar.

HG – ¿Extrañas a los Beatles?

John – No tienes una idea, ellos fueron lo mejor que me pasó en la tierra, éramos hermanos nacidos de diferentes madres. Algunas veces me les acerco mientras ellos duermen, les consuelo y les paso ondas, canciones y toda la cosas, sólo que cuando ellos despiertan creen que soñaron, o lo recuerdan parcialmente.

HG – ¿Y…Yoko?

John – Es lo que menos extraño. Doy gracias a Dios de que me alejó de semenjante alacrán, no sé cómo me fui enredando con ella; lo que más me fastidiaba era la farsa de la pareja ideal, era puro cuento, a puerta cerrada nos llevábamos como perros y gatos. Ojalá y la farsa haya servido para que otras parejas permanecieran unidas.

HG – ¿Extrañas a alguna mujer en especial?

John – Bueno… recuerdo con amor a Cynthia y a May Pang. Ellas sí me amaron, ellas amaron al hombre, no a la estrella.

HG – ¿Tienes cuates aquí arriba?

John – Todos somos bien acoples, unos llegan y otros van; a veces te llevas cada sorpresa, como las que me llevé con Stevie (Ray Voughn) y Rockdrigo (Rodrigo González). Hay otros que ya no están por acá como en los casos de Janis (Joplin), Jimi (Hendrix) y Jim (Morrison); ellos ya regresaron a la tierra a cumplir sus respectivas misiones.

HG – ¿A dónde les enviaron?

John –J Eso no te lo puedo decir ya que alterarían los planes, o mas bien dicho, el plan.

HG – ¿Y tú cuándo regresa?

John – El otro día estuve cotorreando con Anael y me comunicó que se estaba estudiando un programa en el Divino Consejo para enviarnos a mí y a otros dos cuates que nada tienen que ver con el rock & roll, para hacer una familia en la forma de trillizos.

HG – ¿Y quiénes irán a ser tus hermanos carnales, en caso de que me lo puedas decir?

John – Creo que si te lo puedo decir, ellos son Albert Einstein y El Chicote. Los tres nos llevamos de maravilla.

HG – Oye John, a todo esto ¿cómo se llama este lugar donde nos encontramos ahorita? Esto no recuerdo haberlo visto en la Divina Comedia.

John – Esto es lo que nosotros llamamos Karmarock, es el lugar a donde van a dar los amantes de la música acelerada; sabes, antes nos tenían a todos desparramados, unos por los infiernos, otros andaban por los cielos, no faltaban los despistados allá por el limbo, ni tibios del purgatorio. La cosa es que todos hacíamos nuestra musiquita, hasta que hubo tos quesque por el ruido ¿sabes? por acá hay muchos apretados, no se diga los músicos clásicos, ellos no se han dejado de mamadas y nos pusieron el dedo con el Gran Ojo del Cielo. Todos pensamos que nos iban a quitar las arpas, salterios, flautas y panderos, pero la Gran Justicia Divina nos hizo ídem y nos cedió este rinconcito.

HG – Pues que bien equipados están, tienen de todo, casi se puede decir: Así en la tierra como en el cielo. Oye ¿ y dejan entrar mirones?

John – Claro que yes, solo que se tiene que respetar el programa, todos los días le llegan los fans después del rosario; también vienen algunos músicos serios a cotorrear con nosotros, como Silvestre ( Revueltas) y Amadeus ( Mozart) entre otros.

HG – Volviendo a los Beatles ¿qué piensas ahora del cuarteto y producción musical?

John – Bueno, viéndolo desde acá me parece que sólo fue un instante lo que duraron los Beatles; pudo haber sido todo tan hermoso, sólo que cuando andas cargando el cuerpo material te confundes un resto, como te digo, desde aquí se ve todo clarísimo pero una vez que estás abajo ya no sabes que ondas. Crecimos en el egoísmo, en vez de haberlo hecho en lo espiritual y tal vez en lo musical. ¿Sabes? La onda era haber hecho que la gente creara mas conciencia, que era como se había planeado desde acá arriba, sólo que te confundes como me confundí yo.

También pienso que debimos haber hecho menos caso a Paul y en vez de baladear tanto debimos haberle metido más al ritmo y al acelere, que es de lo que se trata. Ahora se me vienen mas ideas, me gustaría regrabar lo ya grabado y arreglarlo, ordenarlo y adornarlo como Dios manda.

HG – ¿Se hicieron mucho daño uno al otro?

John- Pendejo que es uno, también andábamos siempre hasta el gorro y rodeados de aduladores; llega un momento en que te pierdes, además eso de andarle haciendo caso a las viejas no te lleva a ningún buen lado.

Me hubiera gustado que Ringo hubiera cantado mas rolas, lo mismo que George, pero Paul y yo creíamos que traíamos todo el rollo y les ignorábamos.

Fíjate en lo que anda haciendo ahora George, ese sí no quita el dedo del renglón y ni la hace de tos.

HG – ¿y tus cosas qué hiciste con Plastic Ono Band y por tu cuenta?

John – Ahí sí tuve satisfacciones (¿es con doble C?), tenía mas libertad de acción, aunque siempre estaba Yoko chingue y chingue, tratando de demostrar no sé que cosa. En “Mother” me explayé, ese sí que lo que sea cada quien lo considero un discazo; también el “Rock & Roll” me salió bien aunque me engolosiné con los controles; pero lo mejor de todo es que Yoko no estuvo presente.

HG – Y el “Double Fantasy”¿Qué me dices de ése?

John – En el “Fantasy” yo hubiera querido hacer algo diferente, pero como Yoko mandaba, tuve que seguirle la corriente, si no, no se mochaba y para mí era muy gacho estar de a gallo en las noches. El “Fantasy” tiene un sonido “disco” o bailable, como tú mismo lo dijiste en un artículo en una ocasión. Lo que pasó como te dije fue que Yokito metió ahí su mano y como en esos días amanecíamos en los discoteques, pues lo del ritmo fue idea de ella, quesque para sonar actualizados.

Imagínate, con grupos como Dire Straits y Pretenders y nosotros de actualizadotes; no gana uno para verguenzas.

John – Bueno aquí le cortamos ¿no? tengo que irles a hacer esquina a unos cuates en la batería. ¿Te queda a la tocada?

HG – De pendejo me la pierdo. ¿Algún encargo del terreno?

John – Me traes unos “Gitanos” cuando vuelvas.

HG – Feliz Cumpliaños.

De capo.