En Ciudad Juárez la violencia se ha elevado a la categoría de mito fundacional. Carlos Macías, como haría previamente en Escribir con luz, sigue escudriñando la herida en el corazón fronterizo. alLímite publica tres poemas extraídos de Bicicleta, libro de versos inédito de próxima publicación.

Maquilas

El río Bravo a pocos pasos de casa y la tragedia

construida por los obreros, maquilas y más

maquilas construidas por los pobres

Lo que queda es esperar la muerte de todos en manos

de las máquinas de las cadenas

 

En medio de terrenos largos mi casa, las tortillas duras

sobre el comal y sobre un hoyito de casa ver lo grande

que puede ser la desesperanza

*-*

Alguna vez te has sentido como una máquina,

yo alguna vez me sentí peor

 

La soledad está planeada en otro mundo

La desesperanza es un reloj un pobre diablo

con látigo, caminando sobre los pasillos

de una vieja bodega

Todos encerrados por los gringos

Nuestro destino estaba escrito en otro mundo,

incluso nadie de nosotros era de esta tierra

 

Algunos días se marchaban a bailar y pocas

regresaban, ellas se buscaban solas como

sombras nadie las encontró

 

*_*

 

Un día la ciudad se levantó sin militares,

sin las gentes del orden, sin leyes.

 

Se sentían felices porque todos los días

los enterraba la muerte.

 

Avía un cementerio fundado por lo cuervos,

sus tumbas eran monumentos al odio

de otro tiempo.

 

La gente abría sus puertas, sus ventanas,

no tenían miedo de nadie, los perros

habían olvidado la ira, los pájaros dormían

en la manos de las mujeres.

 

Este es un mundo sin dios, sin hombres