Han transcurrido cincuenta años desde el asalto al cuartel de Madera en Chihuahua. Este hecho ha sido marcado como el principio de la subsecuente guerrilla en México. El tema se ha abordado desde el análisis hasta la literatura. Ahora Micaela Solís, poeta y dramaturga chihuahuense, nos entrega dos escenas como adelanto de una de una obra teatro de próxima publicación. En este texto, la autora aborda, desde el dolor, la angustia de las madres cuyos hijos se fueron a la guerrilla. Desentraña, además, algunas claves de la incertidumbre, el desasosiego y la intriga propias de las reuniones políticas en la clandestinidad.

CUADRO 4.

                                                            LA PROPUESTA

INTERIOR

ESPERANZA: (Con un periódico en la mano. Entra Francisco con otro periódico) ¿Son tus armas?

FRANCISCO: Sí, (observando el periódico) estos dos rifles deportivos… Pero no reconozco a Pedro entre los muertos, ni a su amigo Juan.

ESPERANZA: Estas fotos no nos garantizan que no haya estado ahí. Hay que confirmar si Pedro murió.

FRANCISCO: Tienes que ser fuerte para lo que te voy a decir, Esperanza. Hablé con el gobernador. Creen que entre los muchachos que murieron está Pedro, y también su amigo Juan.

ESPERANZA: ¿Creen? Ya está la noticia en los periódicos ¿y lo creen?

FRANCISCO: Los han estado vigilando desde hace meses. Saben que andaban con el grupo de Gámiz, que tenían reuniones en la casa de Pedro.

ESPERANZA: Si ya sabían, entonces ¿por qué esperaron a que hubiera muertos? ¿Por qué se ensañaron con un grupo de muchachos?

FRANCISCO: Giner está interesado en comprobar la participación de Juan porque es hijo del diputado Juan Fernández. Volaremos juntos de inmediato a Ciudad Madera en una avioneta del gobierno.

ESPERANZA: ¿A qué hora?

FRANCISCO: Ya. Me tengo que ir al aeropuerto. Debes estar calmada Esperanza; no sabemos lo que viene. No te quedes sola. Háblale a Paquita para que te acompañe.

ESPERANZA: No te preocupes por mí, vete con calma. No corras. (Sale DR. URANGA) No quise atender a nadie. Me quedé sola durante horas para no tener que dar explicaciones de ninguna índole. Me arrepentí de no haber acompañado a Paco a Madera, a enfrentar lo que fuera, y no quedar en esa terrible pasividad, aguardando a que entrara mi esposo por la puerta con el dolor en su rostro. Pero tenía la carta de despedida que nos había mandado nuestro hijo unos días antes; en un momento pesé que podría encontrar una pista en ella. Luego busqué en sus cosas, sus libros: toda la colección de la obra de Lenin, Marx, Trotsky, el Che, Mao Tse-Tung… Leí enfebrecida fragmentos, sus biografías; hojeaba las páginas de sus obras, me detenía en alguna cita, alguno de los muchos subrayados, en sus anotaciones a los márgenes. Me ahogaba al ver en su caligrafía sus rasgos, su pulso… Fue una locura de todo un día para concluir que si no lo encontraba físicamente, si no lo volvía a ver, lo había encontrado en sus aspiraciones. (Se escucha un automóvil que frena. ESPERANZA sale a recibir al DR. URANGA)

ESPERANZA: ¿Qué…?

FRANCISCO: No ha muerto.

ESPERANZA: ¿Estás seguro? ¿Lo buscaste bien? ¿preguntaste a la gente?

FRANCISCO: No ha muerto, Esperanza. (Se abrazan)

ESPERANZA: ¿En dónde está, entonces?

FRANCISCO: Parece que no participaron ni él ni Juan en el asalto al cuartel. Creen que andan huyendo por la sierra junto con los demás.

ESPERANZA: Entonces los andarán buscando. Toda la tarde han pasado aviones militares atormentándome. Parece una guerra Paco; es una guerra… Pues ni que fuera un ejército ese grupo de muchachos.

FRANCISCO: Tengo que llamar al gobernador, me encargó que lo hiciera. (Hace una llamada telefónica) Buenas tardes señorita… ¿Se encuentra el señor gobernador?… Del doctor Uranga… Buenas tardes general… Sí, muchas gracias por su apoyo… Así es, en efecto, no están entre los muertos… A ver, dígame… Sí, eso acordamos proponerle el diputado Fernández y yo… Se lo agradezco señor gobernador… Ahora mismo me pongo de acuerdo con el diputado para elaborar los comunicados… Ah, bueno… ¿Habría oportunidad de leerlos antes de que los envíen? Sí… Muchas gracias general… Gracias. (Cuelga) El gobernador está dispuesto a ayudar. Me dijo: “Convenza a su hijo que se entregue, si se entrega le protegeré la vida”. Vamos a mandar recados en el radio y a tirar volantes en toda la sierra para que les llegue a ellos.

ESPERANZA: Ay Paco, ¿tú crees que el gobernador como es los va a perdonar? Oye el mensaje que le enviaron  hace una semana: Carta abierta. Gobernador del Estado de Chihuahua, Práxedes Giner Durán: Al pueblo de Chihuahua, al pueblo de México:

Nos hemos levantado en armas para hacer frente a los cacicazgos, como el de José Ibarra y Tomás Vega, una vez que agotamos los medios legales sin fruto alguno, una vez que nuestros esfuerzos fracasaron en virtud del apoyo incondicional que el gobierno del estado proporciona a los caciques que por décadas se han dedicado impunemente a explotar como bestias a los campesinos, a humillarlos, a asesinarlos, a quemarles sus ranchos, robarles su ganado y violar a sus mujeres.
Hemos declarado varias veces que estamos dispuestos a dejar las armas a condición de que se someta al orden y a la ley a los caciques, como Ibarra, y se repartan las tierras que mediante despojos y asesinatos han acaparado. La respuesta suya ha sido mandar más de dos mil soldados a liquidarnos y armar bandas de conocidos asesinos que nos persigan con saña.
Hemos dicho y lo repetimos… No queremos matar soldados, nada tenemos contra ellos siempre y cuando respeten a las familias. Los consideramos explotados de clase pobre que están al servicio únicamente por necesidad, teniendo que soportar el despotismo y los abusos de sus superiores. Nuestra lucha no va dirigida al ejército sino contra los caciques.
Usted con sus torpezas y sus caprichos ha agravado todos los males del estado, le hemos pedido que reconozca su incapacidad y renuncie y salga del estado que tan mal ha servido. Se lo repetimos ahora… renuncie y váyase o lo sacaremos a la fuerza cueste lo que cueste y corra la sangre que corra.

Sierra de Chihuahua, Arturo Gámiz y Salomón Gaytán.

¿Tú crees que tu hijo se va a entregar? ¿De verdad lo crees?

CUADRO 7 

ANTECEDENTES. LA ASAMBLEA

HERCULANA: Matías estaba ahí, Tiburcio. Si el doctor Pablo cayó, ahí también cayó él porque siempre lo sigue. Pero todos sabíamos que esto podía pasar.

TIBURCIO: Estará muerto, pues, según tú. Entonces ¿qué más te puede preocupar?

HERCULANA: Entiéndeme viejo. ¿Cómo no me va a preocupar donde ande mi Matías? ¿Cómo no me va a doler la muerte del doctor Pablo? Pero no me cabe en la cabeza por más vueltas que le doy. Nosotros aquí, tan lejos de la sierra, tan lejos de nuestro hijo… y aquellos infelices, muertos, tan solos, sin que ni el viento se dé cuenta siquiera. ¿Cómo puede seguir el mundo igual, sin que nada cambie?

TIBURCIO: Siempre supe que las cosas no son tan fáciles.

HERCULANA: Ya cayeron los primeros, pues, ¿ahora quiénes seguimos? ¿Dónde están los que debían seguir? Ya pasó todo un día, ¿y ahora qué, el mundo tiene que seguir igual, sin que nada cambie? ¿Dónde están los demás que tenían que levantarse detrás de ellos? Ya era para que hubieran venido o mandado un mensaje; pero aquí estamos en ascuas. Siempre decían que si alguien caía en la lucha surgirían otros y se levantarían muchos más, que esto ya nadie lo detendría. ¿Te acuerdas cuánta gente se reunió en aquella asamblea en la sierra? ¿Dónde está toda esa gente?!

INTERIOR

(Manta con la inscripción: “Luchar y fracasar, volver a luchar para volver a fracasar, y así hasta la victoria final.  Mao Tse-Tung”. En Mesa de presídium: HOMBRE 1-24 años –da la palabra- HOMBRE 2, 36 años; HOMBRE 3, 30 años; MUJER 1, 22 AÑOS; años. Sentados entre el público: HOMBRE 4, 17 años; HOMBRE 5, 19 años; HOMBRE 6, 25 años; HOMBRE 7, 15años; HOMBRE 8, 22 años; MUJER 2, 19 años; MUJER 3, 25 años; MUJER 4, 18 AÑOS; MUJER 5, 16 años; HERCULANA,  JUDITH REYES)

HOMBRE 8: Porque entre los indicadores objetivos y subjetivos de que es el momento está la reacción de las fuerzas represoras, la oligarquía regional representada por Giner no se estaría rasgando las vestiduras con la escalada de represión que hemos sufrido desde hace más de un año. Aquí estamos algunos compañeros estudiantes y líderes agrarios, que se han visto en la necesidad de la clandestinidad por las órdenes de aprehensión. Están muy preocupados por el apoyo de las bases campesinas. Los cobardes han recurrido a torturar, inclusive, a niños y violado mujeres.  A sus chivos expiatorios los cuelgan de los brazos, los golpean, les cortan la piel, los queman, los tiran de los pies desde un helicóptero, entre muchas otras monstruosidades, y no han logrado ni tantita así de información. Ellos son los que nos han declarado la guerra. Se han visto en la necesidad de montar un cuartel en Dolores, en la misma casa donde se ajustició al matón de los Ibarra (que para ellos ha de ser algo así como un memorial).  Pero nuestro movimiento, que nació con las defensas sociales, los está golpeando con mucho éxito, y cada vez más se solidariza nuestra base campesina. No podemos parar ahora, tenemos que ir afinando la táctica del golpeteo, continuar en realidad lo que ya empezamos. Tampoco podemos ahora parar las invasiones y las marchas como se ha propuesto. Al contrario, debemos intensificarlas para lograr la cobertura de masas que necesitamos. Es el momento, pero apenas es el principio. No podemos parar en ningún frente.

HOMBRE 1: Les pido por favor que traten de no ser repetitivos. Esa información que nos acabas de dar es más que conocida. San concretos. A ver compañera, le toca la palabra a la compañera Juana.

MUJER 1 (Juana): No podemos dejar de lado los acuerdos de la semana pasada en el encuentro de la AGCOM. Fue una asamblea con 600 delegados representantes de obreros, campesinos, maestros y estudiantes que no podemos  ni debemos ignorar. Nos vamos a dividir, compañeros.  Además…

HOMBRE 7: Pinches reformistas.

HOMBRE 1: Pidan la palabra por favor, y más seriedad con sus intervenciones. Pareces muchacho de secundaria.

HOMBRE 5: Esa reunión tuvo un carácter y esta otro. Nos vamos a confundir aquí y no vamos a sacar nada en claro.

HOMBRE 1: Orden compañeros. Dejen que la compañera termine. Por favor…

MUJER 1: Además, no podemos dar la espalda a la fuerza que representa la organización de izquierda más grande del país, ni el trabajo que hemos hecho en conjunto desde el inicio de la lucha agraria. Las elecciones solo representan una coyuntura. Compañeros: no perdamos el bosque por ver los árboles. Si nos adelantamos en lo puramente táctico la estrategia se pierde. Es importante bajarle un poco al radicalismo para dar pie a que los compañeros que están luchando por puestos de elección construyan espacios en ese frente.

MUJER 2: Compañero, estoy pidiendo la palabra desde hace mucho.

HOMBRE 1: Es verdad, adelante compañera.

MUJER 2: (Con un apunte) Yo estoy de acuerdo tanto con una postura como con otra en esta coyuntura electoral (Voces de desacuerdo) Espérenme compañeros, déjenme explicarles. Lo que propone la compañera, apoyando la postura de la AGCOM es lo que Lenin, criticando a Rosa Luxemburgo, llamó el practicismo de la lucha pequeño burguesa. Quiere decir que contra el practicismo de la burguesía los proletarios propugnan una política de principios en el problema nacional. De principios en el problema nacional,  si acaso prestando a la burguesía solo un apoyo condicional. ¿Qué condición podemos poner a la oligarquía que nos está reprimiendo en todos los frentes en esta coyuntura de actividad electorera? (Bravos) Espérenme, ahí les va lo bueno. Por otro lado, me siento orillada a apoyar la actividad electorera  porque a las mujeres nos están llevando por fuerza a someternos a esa práctica reformista. Le hemos planteado a la directiva armada que tenemos un grupo de cuadros de mujeres interesadas en participar en el grupo guerrillero y nos lo han negado. Eso, compañeros, los pone en la antesala del vil patriarcalismo, lo que nos lleva a las mujeres del movimiento revolucionario, al parecer, a ir subiendo a destiempo de ustedes en el camino al socialismo.

HOMBRE 1: A ver el compañero.

HOMBRE 6 (Campesino): Compañera, tiene razón; pero no sé si ustedes sepan que es tan mala la condición física que tienen los cuadros urbanos, que del primer grupo de siete que fueron a entrenar a la sierra desertaron cuatro por lo duro de las condiciones.

HOMBRE 8: (desde su butaca) Rajados.

HOMBRE 6: Se necesita tiempo.

HOMBRE 1: Tiene la palabra la compañera Tania.

MUJER 4: Compañeros, a lo largo de la historia las mujeres han participado al igual que los hombres en las luchas de liberación de los pueblos; porque si, como dice el Che, el triunfo es doble en la revolución socialista contemporánea, porque se triunfa sobre las oligarquías nacionales y sobre el imperialismo, yo voy más allá de lo que dice el Che, y les digo que el triunfo es y debe ser triple, y así debemos verlo nosotros: mujeres y hombres nuevos. La emancipación total y profunda debe ser triple en nuestra lucha, porque triunfaremos sobre el capitalismo burgués, sobre el imperialismo y sobre el patriarcalismo que es también la emancipación de la mitad del género humano.

HOMBRE 2: ¿Me permiten aclarar compañeros?

HOMBRE 1: Silencio compañeros y compañeras, el compañero Martín va a hacer una aclaración.

HOMBRE 2: Es verdad que la célula de reclutamiento urbano mandó esa solicitud a la cual entiendo que se respondió.

MUJER 2: Falso.

HOMBRE 4: Compañera por favor…

HOMBRE 2: Se respondió que  se necesita una etapa previa de entrenamiento muy ardua. Pero es muy grave que en esta reunión se esté tocando el tema del reclutamiento guerrillero. Es elemental entender la discrecionalidad de ese proceso. Aquí venimos a discutir la Declaración del 2do. Encuentro de la Sierra, y a estructurar las células de apoyo urbanas y rurales para la creación, a mediano plazo, de cuadros armados por medio de los clubes de jóvenes socialistas. Hemos avanzado en la discusión. Ya sabemos los lugares factibles para su organización, organizadores y logística.

MUJER 4: Eso ya quedó resuelto, no le den la vuelta al problema de fondo que estamos planteando.

HOBRE 2: Permítanme terminar, por favor.

HOMBRE 1: Que continúe el compañero Martin. Les pedimos brevedad. Somos muchos los que tenemos algo que decir.

HOMBRE 2: Para terminar les digo a las compañeras que a la lucha armada no se entra porque estemos desesperados, por lo que sea desesperados, no. O porque queremos ser redentores sacrificiales del pueblo, para convertirnos en héroes y pasar a la historia como excepcionales, no. Eso es para quienes tengan una idea aristocrática y narcisista de sí mismos y de la historia; y lo que es peor: deja el mensaje de que solo sobre nuestras espaldas recae el peso del cambio social. A la lucha se entra más como científicos de la historia, porque se está convencido o convencida de su ser sujeto de la historia que es como un río que nos lleva. Los sujetos de la historia estamos conscientes de ese devenir y sabemos que podemos cambiar el cauce a través de la praxis, juntando fuerzas y potenciándolas. Esto va para largo compañeras; no nos imaginamos qué tan largo puede ser… El proceso de la lucha revolucionaria es un proceso que va generando los cambios en todas direcciones, todas las formas de liberación de manera dialéctica.

(HOMBRE 8 que se pone de pie)

HOMBRE 1:  (A HOMBRE 8) A ver compañero.

MUJER 3: Ey, estoy pidiendo la palabra desde hace mucho.

HOMBRE 8: Adelante, adelante compañera. Si no me linchan. (Se sienta. Varios ríen)

MUJER 3: Bueno, es típico de los hombres hacer mofa cuando se toca este tema. Quién sabe por qué será… No voy a echar rollo teórico. Nada más pido que recordemos la participación de las mujeres en las Revolución Mexicana, en la Guerra de Independencia, en la Revolución Cubana, y pongan tantos etcéteras como luchas de liberación conozcan, desde el principio de la historia. ¿Han oído hablar del Pelotón Femenino Mariana Grajales?, ¿el papel que jugó durante la revolución cubana en los diferentes frentes de batalla? Yo quisiera saber qué hubiera sido de la Revolución Cubana o Mexicana sin la participación de las mujeres. ¿Quiénes son las perseguidas, las violadas las torturadas. Está comprobado que en las guerras y las revoluciones la represión es peor para las mujeres. No nos vengan con que somos débiles, por favor. No sean ignorantes.

HOMBRE 3:  Moción de orden. Moción de orden, compañero.

HOMBRE 1: Adelante compañero.

HOMBRE 3: Disculpen que me salga del orden del día. (A HOMBRE 7 Y MUJER 5) A los camaradas que están hasta atrás del salón, a la parejita aquella, de la izquierda. Les pido que se comporten, que si quieren morrear se salgan. Esto es muy serio camaradas. No estamos en el cine o en una función de teatro. Les pido por favor que se acerquen si quieren seguir, para que se concentren.

HOMBRE 1: Por favor compañeros, están faltando a una de las premisas fundamentales que es la disciplina.

MUJER 4: Pido la palabra.

HOMBRE 1: Ya me toca a mí compañera, disculpe. Les decía que están mostrando su inmadurez para la lucha. Aquí hasta las hormonas las dejamos de lado. No nos hagan perder el tiempo que no tenemos. Compañeras, tienen toda la razón. Pero tenemos que seguir con el orden del día. Sus inquietudes llegarán a la comandancia general del grupo. El asunto…, volviendo al asunto de la AGCOM, es que el movimiento de masas está rebasando a las organizaciones de izquierda o de centro izquierda; lo que es precisamente una prueba de que sus propuestas son reformistas y pro-burguesas. No solo en Chihuahua, en todo el país existe un profundo malestar contra el sistema que no ha podido crecer gracias al papel apaciguador de los partidos políticos, que no únicamente se niegan a encabezar la acción revolucionaria, sino que limitan su acción a la manifestación y el mitin. Por ello provocan apatía y descontento. Nosotros nos hemos pronunciado en todos los foros, en todas las discusiones, por manejar las dos vías: la armada y la electoral. Los compañeros de la AGCOM van más allá en su reformismo: piden que se suspendan las tomas de tierras y las marchas campesinas, cuando las masas ahorita es lo que exigen. (A HOMBRE 3 que está pidiendo la palabra) Cedo la palabra al compañero.

HOMBRE 3: Compañeros: Llevamos ya seis horas de reunión. Estamos cansados y nos estamos dispersando mucho. Propongo veinte minutos para salir a comer y que regresemos a votar los resolutivos de la declaración que ya quedó más que analizada. No tenemos tiempo para salirnos del tema o retomar debates que ya tuvimos. Por favor compañeros. Tenemos un mar de asuntos e inquietudes. No los podemos abordar todos en una reunión resolutiva como ésta.

HOMBRE 1: Bueno,  aquí  Herculana quiere decirnos algo.

HERCULANA: Muchachos, ahí les trajimos unos burritos y sodas. Alcanzan dos para cada quien. También les traje cacahuates y piloncillo de postre.  Ah, otra cosa: ella me encargó que la presentara porque es una sorpresa. Aquí esta Judith Reyes (Aplauden mientras van saliendo) que nos va a cantar el corrido… de Don Porfirio, dijistes?

JUDITH REYES: Sí.

HERCULANA: Ándale pues. Yo aquí te agarro el micrófono, porque si no, no vas a poder tocar la guitarra.

JUDITH REYES: Compañeros: ¡Viva el movimiento agrario! ¡Viva la revolución socialista mexicana! ¡Viva Cuba! Ahí les va el Corrido de Don Porfirio.