Con discursos no se transforma la realidad, dijo Armida Valverde Cabral a Ramón Galindo, representante del Gobierno del Estado en Ciudad Juárez, al exigir la asignación de más plazas de trabajo y un mayor presupuesto para el mantenimiento de la Preparatoria Federal por Cooperación Altavista, ubicada en el poniente de la ciudad.

Valverde Cabral fue categórica y en una jugada audaz frenó la retórica de Galindo en el momento en que éste pretendía ensalzar la figura de gobernador panista Javier Corral, a quien los trabajadores de Altavista exigieron este viernes la inmediata liberación de los salarios de tres maestros y dos auxiliares administrativos, retenidos de manera ilegal por Servicios Educativos del Estado de Chihuahua (SEECH), desde el pasado 15 de febrero.

Los maestros y alumnos marcharon varios kilómetros desde su plantel hasta las oficinas del gobierno de Estado en Juárez para demostrar su indignación y exigir el cese del acoso gubernamental contra su centro de estudios.

Los trabajadores y docentes arribaron al edificio del gobierno estatal en medio de consigas en contra del gobierno de Corral a cuyo representante exigieron detener la remoción de los maestros de la Altavista a otras escuelas, estrategia con la que el gobierno federal y estatal, dijeron, busca debilitar el proyecto educativo de la escuela.

Valverde Cabral, directora del plantel, le recordó a Galindo que el acoso en contra de Altavista no es nuevo y que el abandonó de la escuela por parte de las autoridades educativas tiene que ver con que a los gobiernos de todos los colores no les importa la educación de las clases más empobrecidas de la sociedad.

¿A quien daña la existencia de una escuela pobre como la Altavista donde se educan de manera diferente a jóvenes a quien el gobierno califica de delincuentes? se preguntó Valverde Cabral ante el funcionario que, en medio de un evidente nerviosismo, el de él y sus colaboradores, se comprometió a estudiar la petición de los maestros y ofrecer una solución lo antes posible.

Valverde Cabral, rodeada de reporteros y camarógrafos sostuvo ante Galindo que la movilización del personal de la Altavista para exigir respeto a sus derechos laborales no tiene que ver sólo con la decisión de SEECH de retener sus salarios y de amenazarlos con reubicar sus plazas a escuelas secundarias técnicas.

“Estamos aquí para que las distintas instancias de gobierno regularicen en definitiva la inestabilidad presupuestal de Altavista, regresen el subsidio y el techo financiero de nuestra escuela, recursos que son patrimonio de Altavista y que le han sido arrebatados, dijo Valverde Cabral al funcionario, quien ante la expectativa de los movilizados reconoció que ese centro de estudios —como más de cincuenta años en operación— es un símbolo y parte de la historia de la ciudad.

En un documento entregado a Galindo, el personal de Altavista expuso que “el apoyo del gobierno federal en el pasado no rebasó los 200 mil pesos anuales y que durante el sexenio de Vicente Fox, en 2004, se excluyó a las Prefeco del subsidio del pago del servicio eléctrico”

Los directivos del plantel recordaron por escrito que “en 2006, el Río Bravo inundó las instalaciones de la preparatoria, el seguro pagó los daños causados por el siniestro y la Dirección General del Bachillerato (DGB) se negó a entregar los recursos para reparar los edificios y reemplazar el mobiliario destruido”

“Desde 2008 no se entregan recursos económicos a Altavista. Tampoco en 2010, dentro del Programa Todos Somos Juárez, encabezado por Felipe Calderón se recibió ayuda a pesar de que la escuela se ubica en una zona marginada”, dice el documento.

El texto entregado a Galindo cierra con un párrafo para la historia:

“No obstante la Preparatoria Altavista mantiene su trabajo de formar bachilleres desde 1967 con un costo mínimo para el gobierno. Como podrá observar, es injusto que las escasas plazas de las que goza la escuela para seguir funcionando, se les retiren. Durante 50 años se ha demostrado la viabilidad de la Preparatoria para educar a la juventud de la zona y subsistir con el exiguo subsidio. Le exigimos que el gobierno contribuya con su parte para financiar la escuela y no permita la retención del salario de los cinco trabajadores. Le reiteramos que la reubicación carece de sustento legal. Le demandamos una muestra de su compromiso con el impulso al bachillerato que Felipe Calderón, de su mismo partido, decretó como obligatorio. Si su respuesta es negativa, le expresamos que no nos asusta el fantasma del cierre de la Escuela Hermanos Escobar durante el gobierno de Francisco Barrio. Nosotros conservaremos la escuela con Ustedes, sin Ustedes o a pesar de Ustedes”.

Después de la marcha, Valverde Cabral y directivos de la preparatoria fueron convocados a una reunión con funcionarios de ls sub Secretaría de Educación y Deporte, en la que se acordó una reunión con Carlos González Herrera, responsable de Presupuesto de la Secretaría de Educación y Deporte en el Estado. La entrevista con el funcionario, programada para el próximo lunes, tendrá como objeto acordar la asignación de los recursos para Altavista, necesarios de aquí a lo que resta el actual semestre. En la reunión se buscará que el gobierno responda a las demandas de la escuela en lo referente a regularizar de manera definitiva la indefensión presupuestal en que se debate ese centro de estudios. 

En la reunión estuvieron presentes Judith Soto, sub Secretaria de Educación y Deporte, Ema Baylón, coordinadora de Secundarias Técnicas en la ciudad y Héctor González Estudillo, jefe del departamento de Secundarias Técnicas en el Estado.

En horas de la tarde un noticiero local difundió una versión distinta de los acuerdos de la reunión. Según el medio, Judith Soto, Subsecretaria de Educación y Deporte para la zona norte dijo en entrevista que de esta fecha al verano habrían los recursos para la Altavista, pero que la dependencia posteriormente decidiría a que sub sistema pasaría la escuela.

Entrevistada vía telefónica, Valverde Cabral calificó de desafortunadas, en el caso de que su hubieran dado, las declaraciones de Soto y dijo qué “los y las compañeras de Altavista ahora sabemos con quién debemos negociar”. Valverde Cabral dijo que asistirán el próximo lunes a la reunión con González Herrera en la que se insistirá sobre la regularización presupuestal de un establecimiento educativo tan necesario en el poniente de la ciudad.